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Desayuno. Selfie. Congreso partidario. Timbreo. La campaña porteña de Elisa Carrió arranca con todo. El presidente Mauricio Macri compartió un desayuno con quien confirmó que será la cabeza de la lista de diputados de la ciudad en las próximas elecciones. El propio mandatario había visto por televisión el lado poco amigable de la diputada.

En la mesa de Mirtha Legrand, Carrió negó su candidatura bonaerense y acusó a ministros de Vidal de hacer "operaciones mafiosas" en su contra, consideró como "la pregunta del millón" los motivos por los que el macrismo no respaldaba su cruzada contra el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, y puso en duda su participación en el ámbito porteño. Ahora, esas rispideces quedaron de lado, y el Presidente compartió durante más de una hora una charla en la que, según la propia legisladora, "nos reímos de muchas cosas y hablamos de todo lo necesario para hacer una buena campaña".

El repentino amor de Lilita con sus aliados porteños tuvo su correlato minutos después, cuando el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, publicó en las redes sociales una foto junto a ella. Sintonía electoral en marcha.

Sobre el mediodía, mientras en las redes sociales se difundía la imagen, y otra de un supuesto "afiche" para impulsar la candidatura, la Coalición Cívica -el espacio que lidera Carrió- confirmó que participará mañana del primer timbreo de campaña del oficialismo porteño. Este viernes, en tanto, habrá congreso del partido para hacer oficial la decisión.

Por primera vez, la filosa legisladora deberá hacer proselitismo defendiendo un gobierno, y no criticando ni denunciando a sus integrantes.

Cambiemos local

El anuncio complica las chances políticas del ex embajador en Estados Unidos, Martín Lousteau, quien aún no regresó al país.

El economista intentó por distintos medios forzar una interna de Cambiemos a nivel local, algo que fue vetado por el propio Rodríguez Larreta. Debido a eso, jamás se conformó en la ciudad el espacio político de Cambiemos, ya que la Coalición Cívica y el radicalismo formaron parte en los últimos comicios de ECO, la alianza que llevó a Lousteau al balotaje contra Larreta.

De hecho, los radicales están a punto de quebrarse. El grupo mayoritario, que históricamente comandó el partido en el ámbito porteño, apuesta a ser la columna vertebral del ex ministro de Economía del kirchnerismo, con miras a destronar al PRO en 2019.

Otro sector, minoritario pero que cuenta con el apoyo de dirigentes de la talla de Ernesto Sanz (curiosamente, uno de los apuntados por los dardos de Carrió, por su relación con Lorenzetti), insiste en la necesidad de "fortalecer Cambiemos" y marcan que competir frente al oficialismo en la ciudad restaría votos al espacio que integran a nivel nacional, dado que la elección, además de renovar la Legislatura local, es nacional.

Se hace los rulos

Mientras tanto, en el corazón del oficialismo todavía esperan una noticia que termine de desarticular al principal competidor electoral: que Lousteau desista de sus ambiciones, al menos, en esta elección. La semana próxima, cuando regrese de los Estados Unidos, habrá que definirlo.