Más de 60 chicos disfrutan de un plato de comida gracias a los voluntarios del comedor "Mamá Sopa" en la villa 21-24 en el barrio porteño de Barracas. 

Antes alquilaban un lugar más grande para que entren más nenes, pero debido al aumento de alquiler, que subió a 4 mil pesos, tuvieron que mudarse a un lugar más chico. "Nos duele en el alma cuando vienen chiquitos y tenemos que decirles que no hay vacantes", confesó una de las voluntarias en un informe especial de Crónica TV. 

"Quiero pedirle al Gobierno que mande más mercadería, porque yo vengo acá a buscar comida para cinco para llevar a mi casa. Mi mamá está todo el día a mate. Vengo a comer acá y... ",  comenzó diciendo Lautaro, uno de los pequeños, pero la movilera de Crónica TV no pudo continuar con la nota debido a la emoción de sus palabras.