Por Guido Magrini
gmagrini@cronica.com.ar

Liniers ascendió a la C y parece que está en las nubes. El ánimo en alza, la satisfacción del objetivo cumplido, la recompensa por haber hecho bien las cosas, el enorme grupo humano, el lindo desparpajo, la alegría indisimulable... Todo eso trajeron los jugadores de La Topadora a la redacción de Crónica. Festejaron el ascenso tras ganarle una vibrante final del Reducido a Atlas (3-2 como visitante) y siguieron de gira en el diario.

Fueron diez jugadores del elenco de General Villegas con una sonrisa de oreja a oreja que se vislumbraba a kilómetros, que no quisieron perderse ese nuevo momento juntos, en esas pequeñas grandezas que entrega el fútbol y marcan la unión de sus futbolistas.

Los arqueros Nicolás Quaranta y Exequiel Damiano, los defensores Sebastián Allende, Matías Pardo y Matías López, el mediocampista Leandro Coronel y los delanteros Juan Ortiz López, Jonathan Paoluccio, Brian Cáceres y Martín Kloss revivieron el logro con Crónica y festejaron dejar atrás la categoría más chica. Tras el ascenso, los dirigidos por Juan Saitta derrocharon felicidad.

Vinieron 10 jugadores y el resto del plantel se lamentó al no poder asistir por asuntos laborales. Todo el plantel hubiera querido decir presente para celebrar aún más esta gesta.

A la hora de las fotos los futbolistas de La Topadora comenzaron con las chicanas entre ellos. Cuando la propuesta fue que se hicieran caballito uno al otro se prendieron y bromearon: “Dale que este parece flaquito pero pesa bastante”, le decía Quaranta a la fotógrafa, sobre Cáceres. “A este no lo puedo levantar”, tiró Allende sobre Pardo y ambos se ubicaron parados entre medio. “Ahora vamos a festejar al programa de Anabella”, ironizó el mismo Cáceres, autor del gol de tiro libre más gritado en el año por la gente del Celeste.

“El torneo que viene dura seis meses, mirá si nos agarra bien y volvemos a ascender”, sueña Paoluccio en esos anhelos que son motor para los imposibles y que hicieron realidad este ascenso. Festeje Liniers, y no pierda esa alegría.

Los goleadores de la final

Allende: “Practiqué en la semana cambiar el palo porque venía pateando cruzado, no esperaba que saliera tan esquinado, pero por suerte entró contra el palo. Estaba medio nervioso porque venía de fallar un penal, pero me bancaron todos”.

Coronel: “Fue una alegría. En ese momento el partido estaba complicado y duro, sirvió para destrabarlo. Me fui a abrazar con todos, eso demuestra la unión de todo el grupo”.

Cáceres: “Dije lo pateo yo, agarré la pelota, la acomodé, miré al arquero donde estaba parado y la barrera, ví que tenía espacio y le pegué con el corazón. Fue el gol más importante de mi vida”.

El máximo artillero del equipo

Juan Ortiz López: “Estoy contento por haber sido el goleador pero no es solo mío sino del grupo, que se mató durante todo el año para que yo pudiera convertir. No importa quien los haga los goles, son del equipo”.

El partido clave

Damiano: “El partido con Atlas que ganamos 3-2 en cancha nuestra fue clave para nosotros, parecido al de la final. Sufrimos hasta los últimos minutos y se festejó como una de las victorias más importantes del campeonato”.

Paoluccio: “Todo el grupo coincide que el partido con Atlas en la segunda ronda del torneo fue lo mejor del equipo. En los últimos minutos Quaranta tapó dos mano a mano y se terminó y lo ganamos. Ahí nos hicimos más fuertes”.

El aguante del final y el desahogo

Pardo: “Un poco de susto generó cuando Atlas nos hizo el segundo gol. Habíamos pasado por una situación similar con Barracas que íbamos ganando 2-0 y nos lo dieron vuelta en los últimos 15. Se te viene esa imagen, pero por suerte lo aguantamos y festejamos”.

Las causas del logro

Quaranta: “Ascendimos por el grupo, porque siempre se trabajó por el mismo objetivo a principio de año y siempre tiramos adelante. Los más grandes defendimos a los más chicos y acompañamos, así son los grupos ganadores”.

La alegría por lo obtenido

Kloss: “Es un sueño hecho realidad. Después de algunas malas, un ascenso es impagable, no puedo describirlo de otra manera”.

Matías López: “Luchamos mucho por el ascenso. Y lo disfrutamos de la mejor manera”.

El número

8 ascensos consiguió Liniers en su historia. Subió a la C en 1950, 1972, 1986, 1989, 1993, 2010 y 2015. Y a la B en 1967.