Por Guido Magrini
gmagrini@cronica.com.ar

Para una madre, el dolor más grande siempre va a estar relacionado con sus hijos. Se preocupan por ellos solamente cuando salen y se demoran un rato más de lo acordado, imagínese entonces lo que dolerá esta situación...

Mónica Murciano tiene 35 años y en estos momentos está viviendo una odisea en la ciudad de San Pablo. Su ex pareja (todavía no se separaron legalmente aunque no están más juntos desde octubre de 2011), Marcelo Dhers, brasileño, de 58 años, le secuestró sus hijos, literalmente, aunque con una llamativa connivencia, y hace más de una semana que no tiene novedades. Se los arrebató de una manera muy cruel: cuando ella viajó al país vecino con una guarda provisoria y se disponía pelear por la tenencia definitiva de Clara (7 años) y Richard (4). 

Desde Brasil, Mónica le narró a Crónica el infierno por el que está pasando: “Yo viajé a Brasil con un acuerdo firmado en Argentina, donde tenía la guarda de los chicos, los pasajes pagos y una casa donde ellos iban a estar conmigo. Acá falló el juzgado número 4 en lo civil de la ciudad de Buenos Aires. Apenas llegué, en el aeropuerto brasileño me estaba esperando la Policía y me sacaron a los chicos a la fuerza. Me quedé arrodillada en la pista de aterrizaje. Sola, fui a la casa que se acordó y hasta las llaves que tenía eran truchas”.

Guarda provisoria

Mónica, que se casó en Argentina en 2006 y se fue a vivir a Brasil al poco tiempo (Clara y Richard nacieron allá, pero tienen doble ciudadanía), continuó su relato: “Yo tenía una guarda provisoria, en el acuerdo se firmó que los chicos iban a estar conmigo en una casa. En Brasil arrancaba otra historia en la que yo debería pelear por la tenencia definitiva, alimentos, divorcio... Pero nunca me notificaron que en Brasil mientras tanto corría un proceso, y mucho menos que un juez de San Pablo autorizó una medida cautelar de la guarda provisoria a favor de él. Este tipo se burló de la justicia brasileña, la argentina y de mí. Ahora está escondido, nadie sabe donde está”, expresa de manera tal que estremece.

Además, Mónica cuenta que Dhers siempre fue agresivo. Hombre de negocios y de mucho poder, por caso, más de una vez irrumpió en su casa de Wilde a la madrugada, sin previo aviso, con el objetivo de llevarse a sus hijos. Estoy muy mal, desesperada. Con mis hijos no hablo y no los veo desde que me fueron arrancados hace una semana, el viernes 16. Estoy agotando todas las instancias judiciales en Brasil”, completa Mónica. 

Y cierra con un pedido, que mejor dicho es un grito desgarrador: “Quiero que me devuelvan a mis hijos, pero antes, tener novedades y que se respete lo firmado”.

"​Hay pruebas para revertir la situación"

Ana María Fenelli -la abogada de Murcianole confirmó a Crónica que su defendida “tiene muchas pruebas” para lograr que el caso “se revierta”, aunque, como en todo caso judicial, los tiempos de espera pueden ser largos.

En el expediente 92293/11 caratulado “Dhers, Marcelo con Murciano Mónica sobre reintegro”, al cual este medio tuvo acceso, figura, entre otras cosas, que el papá de los chicos es un padre nómade. Asimismo, la pericia psicológica que se realizó a todo el grupo familiar sostuvo que en ambos niños existen lazos estrechos con la madre desde el punto de vista afectivo y que pretenden quedarse a vivir en Argentina porque “la trama social la tienen aquí”.

Lo peor de esto -dijo la abogada- es que los chicos están viviendo una situación inhumana porque necesitan de su mamá”. Sin embargo, “se violaron un montón de normas porque mi defendida se fue de Argentina con garantías -aseguradas por la Sala I de la Cámara Civil- pero cuando llegó a Brasil se encontró con que regía otra resolución”, sintetizó Fenelli, quien golpea puertas en la justicia de nuestro país pero “todos me dicen que no se puede hacer nada porque está fuera de jurisdicción”.