Los acontecimientos más graves de la trágica jornada -la tercera desde que se dieron a conocer los resultados- se produjo durante un tiroteo producido al final de la marcha que reunía a cientos de miles de iraníes, cuando una milicia paramilitar disparó contra la multitud en la plaza Azadim en la capital.
Las multitudinarias manifestaciones no decrecieron pese a la prohibición impuesta por el gobierno del presidente y triunfador en los comicios Mahmud Ahmadinejad, informó la cadena de noticias CNN.
Mussavi, por su parte, quien desde el comienzo denunció irregularidades en los comicios, dijo hoy estar “dispuesto para participar en una nueva elección”, pero llamó a los manifestantes a acatar la prohibición y mantenerse “en calma”.
“Estamos listos para participar de una nueva elección presidencial. El voto del pueblo es más importante que Mussavi y que cualquier otro”, dijo el candidato, que rechazó de plano los resultados oficiales de los comicios del viernes.
Sin embargo, Mussavi llamó a los manifestantes a la calma y acatar la prohibición dispuesta por el gobierno a las manifestaciones de protesta.
La repercusión internacional es creciente y hoy Estados Unidos se manifestó “profundamente preocupado” por las protestas y la violencia registrada tras las elecciones sobre cuyos resultados Washington dice tener “dudas”.
“Estamos profundamente preocupados por los reportes de violencia, arrestos y posibles irregularidades en la votación”, señaló el Departamento de Estado en un comunicado oficial leído por su portavoz, Ian Kelly.
Grupos opositores denunciaron que seguidores de Ahmadinejad atacaron a manifestantes que apoyaban al ex candidato Mussavi, cuando realizaban una protesta en una plaza de Teherán, prohibida por el gobierno.
En la protesta, en la cual debía participar Mussavi, los manifestantes gritaron frases como “Muerte al dictador” y “El pueblo iraní prefiere la muerte antes que la humillación”. Crónica
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