El 1 de julio de 1979 la compañía nipona lanzaba al mercado el Walkman, un reproductor portátil de casetes que contribuiría a convertirla en una poderosa empresa de electrónica global.
En dos meses, Sony había vendido 30.000 Walkmans, cifra que escalaría a los 50 millones en diez años.
Pero tres décadas después, Sony compite con rivales de peso, como el grupo informático estadounidense Apple, inmensamente exitoso con su reproductor portátil de música digital iPod.
Mucho cambió desde que el ingeniero de Sony Nobutoshi Kihara hizo a mano los primeros diseños del Walkman. Crónica
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