Una mujer fue asesinada de un balazo delante de su marido y sus hijos de 4 y 10 años por delincuentes que pretendieron asaltarlos mientras circulaban en un auto en proximidades de la Villa Zabaleta, en el barrio de Barracas.
Los investigadores creen que la familia fue sorprendida por los ladrones cuando disminuyó la velocidad del auto en una cuneta, mientras que los ladrones alcanzaron a arrebatarle la cartera a la mujer y se cree que le dispararon porque su marido arrancó para evitar el robo.
En tanto, los hijos del matrimonio resultaron ilesos, pero debieron ser atendidos por médicos del SAME a raíz de que sufrieron una fuerte crisis nerviosa.
Un testigo contó esta tarde a la prensa que la nena de 10 años gritaba “mataron a mamá, mataron a mamá” mientras esperaba la llegada de la ambulancia.
Todo comenzó cerca de las 13 de este mediodía cuando el auto en que se movilizaba la familia -que vive en Sarandí y se dirigía hacia la Capital Federal- circulaba por la calle Iriarte en proximidades de la Villa Zabaleta y la Villa 21, en Barracas.
“El hombre, llamado Sergio (48), conducía el auto, su mujer Nelly Zanoff (42) estaba en el asiento del acompañante y atrás iban la nena de 10 y el chiquito de 4”, contó un jefe policial que participa de la pesquisa.
Según los investigadores, al llegar al cruce con la calle Montesquieu, el hombre debió disminuir la velocidad debido a que había varios pozos y cunetas, y en ese momento aparecieron en escena los dos delincuentes que, según las fuentes, podrían menores de edad.
Los asaltantes se pusieron uno de cada lado del auto y apuntaron con armas a sus ocupantes con intenciones de robo.
“No tenían más de 17 años y todo hace suponer que querían robarles lo que pudieran, ya sea reloj, dinero, carteras o celulares”, explicó una fuente policial.
Los pesquisas creen que uno de los ladrones alcanzó a abrir la puerta del lado del acompañante, donde se encontraba Nelly, y le arrebató la cartera.
“Pero en ese momento, el hombre arrancó a toda velocidad. No sabemos si fue para escapar del robo o si fue por miedo”, dijo un investigador, quien aclaró que el delincuente que estaba del lado del acompañante disparó su arma y baleó a Nelly.
El hombre continuó manejando a toda velocidad por Iriarte unos 500 metros, hasta llegar al parque Pereyra Iraola, en el cruce con la calle Luzuriaga, donde le pidió ayuda a un policía que se hallaba en una garita.
“Yo me acerqué porque estaban todos a los gritos. La nena gritaba ’mataron a mamá, mataron a mamá’, el hombre se golpeaba la cabeza contra el auto y decía ’me la mataron’”, contó a la prensa el calesitero de la plaza.
El director del SAME, Alberto Crescenti, aseguró que la central de alarmas recibió un alerta a las 13.25 y pocos minutos después la ambulancia ya estaba en el lugar, pero los médicos que atendieron a la mujer determinaron que había fallecido.
“Lo que sí tuvieron que hacer los médicos fue atender a los chicos porque estaban bajo un estado nervioso por lo que tuvieron que vivir”, explicó el médico.
En tanto, efectivos de la comisaría 30 salieron de inmediato en busca de los delincuentes, quienes aparentemente se refugiaron de inmediato en la villa Zabaleta.
Un jefe policial aseguró que si bien la calle Iriarte fue arreglada hace poco tiempo por la Ciudad, que tapó los baches, los delincuentes volvieron a romper la calle “a propósito” para obligar a los conductores a bajar la velocidad y, así, poder robarles.
El hecho, caratulado como “homicidio en ocasión de robo”, quedó en manos de la fiscalía de instrucción número 6, a cargo de Elsa Areu Franco. Crónica
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