El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, reclamó la postergación de las elecciones previstas para el próximo 29 de este mes, como paso para legitimarlas y lograr la restitución de la democracia en el país, luego de que el mandatario de facto Roberto Micheletti anunciara su alejamiento del gobierno para esa fecha.
A través de un comunicado, Zelaya advirtió que la realización de los comicios bajo las condiciones del régimen de facto impuesto por los militares es “una aberración jurídica, una burla y un engaño al pueblo”. El pedido fue realizado después de que Micheletti indicase que el 25 de este mes se retirará del gobierno hasta el 2 de diciembre, para que el pueblo concentre su atención en las elecciones. El propio presidente de facto indicó que su retiro busca que “la atención de todos los hondureños y hondureñas esté concentrada en el proceso electoral y no en la crisis política”.
“Anticipo que esta decisión podría ser malinterpretada intencionalmente por aquellos que, con su conducta errática y su intención de provocar discordia, dirán que es un signo de debilidad de mi gobierno”, expresó.
En su anuncio, Micheletti no mencionó quién lo sustituirá durante su ausencia, pero aseguró que el gobierno “operará de manera normal” . Sin embargo, Zelaya le pidió que abandone el gobierno en forma definitiva, por considerarla como una “maniobra” y una “mancha” para la democracia.
“En este momento en Honduras estamos en un estado de facto, no hay Constitución ni poderes constituidos por haber sido destruidos por la fuerza por el golpe de Estado del 28 de junio de 2009”, se afirma en el comunicado emitido por Zelaya. Las elecciones “no podrán resolver este problema fundamental, porque sus resultados estarán al margen de los valores propios de la concepción más elemental de la formación del estado de derecho”, agrega el texto. “Esto implica el trastorno de todo el sistema jurídico que solamente puede restaurarse con la acción primigenia de la voluntad popular, o la modalidad que se había propuesto en el Plan Arias”, indicó el mandatario depuesto. Se refirió así a la iniciativa del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que terminó en un pacto incumplido, ya que preveía la restitución de Zelaya previa consulta del Congreso y la Corte Suprema. |