Aunque los resultados no se hayan dado de la mejor manera, Luiz Alberto está fascinado por el mundo Boca y, en diálogo con Globo Esporte, comentó: "Quedé impresionado con el grupo y con su estructura de trabajo. Varios compañeros me preguntaron qué necesitaba, cómo estaba mi familia".
Sus compatriotas, muy curiosos, le hicieron una especie de pregunta del millón: ¿es verdad que los ídolos no se dirigen la palabra?: "¿Qué no se hablan? Nada de eso. Es una gran mentira. Son profesionales y trabajan juntos. Lo que mucha gente no entiende es que nadie está obligado a frecuentar la casa del otro. En un grupo de 30 personas, vos tenés más afinidad con unos que con otros. Además, el profesionalismo del argentino me impresionó. Son más dedicados y respetuosos que los brasileños".
Con respecto a las diferencias que notó entre el fútbol argentino y el brasileño, tiró: "Siempre tuve mucha personalidad y liderazgo. Pero acá es distinto porque todos hablan y presentan sus ideas. Es diferente a Brasil. El jugador es más conciente y tiene más personalidad".
Otra consulta clave fue sobre el trato recibido al llegar a la Argentina: "No recibí ningún tipo de racismo. El hincha, como en las calles, son muy receptivos. Más cuando saben que sos brasileño. El argentino tiene mucha admiración por Brasil. La rivalidad se da dentro del fútbol. Afuera, hay mucho respeto".
Por último, contó lo conforme que está: "Si el presidente me pregunta hoy le digo que quiero renovar por uno o dos años más. Estoy bien en el club y adoro Buenos Aires. Ya hablaremos de renovación pero esperemos que termine el torneo...".
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