El próximo jueves volverá reflotarse el caso Grassi tras la realización de la audiencia oral de Casación donde los abogados del sacerdote presentaran los argumentos para apelar la condena a 15 años de prisión impuesta a quien fuera titular de la Fundación Felices los Niños.
Raúl Portal, amigo personal del padre Julio Cesar Grassi decidió probar que muchas de las apreciaciones en que se fundamentó la sentencia son erróneas.
Lo declarado por el joven Gabriel fue de alguna manera lo que precipitó la mencionada condena. La presunta víctima alegó primero haber sido “abusado” el 6 de diciembre de 1996 en la Fundación, razón por la cual huyo ese mismo día, conmocionado por lo sucedido.
Claro está que ese día, el joven Gabriel se encontraba en el programa El Portal de la Vida, precisamente conducido por Gastón Portal, prueba contundente que los letrados del sacerdote presentaron.
Según el mismo animador, “ante esa irrefutable documento decidieron señalar que todo ocurrió el 7 de diciembre”, pero sucede que una carta firmada por el mismo denunciante aseguraba que un día antes se había retirado de la Fundación “debido a que sus compañeros lo maltrataban”.
Entonces -afirma Portal-, “la fiscalía volvió a la carga con otro cambio de fechas y ahora el abuso había sido el 8 de diciembre y el tribunal, basándose en la supuesta “verosimilitud” de tan ajurídico disparate, decide condenar (en primera instancia) al sacerdote, sin concederle la posibilidad de refutar”.
“Tras fijar insólitamente la nueva fecha del abuso, Gabriel aseguró que fue abusado entre la 1 y las 2 de la mañana de ese día. Precisamente esa noche el padre salía (ante cientos de testigos) de la basílica San Carlos, (sita en Hipólito Irigoyen y Quintino Bocayuva) en la que acá baba de oficiar un casamiento con misa de esponsales. De allí, se diri gió a una heladería con un grupo de jóvenes (que no fueron invitados a declarar) para “hacer tiempo” hasta la 1.45, para llegar a radio Rivadavia, quince minutos ante de comenzar su programa “La Manga” que conducía desde las 2 a las 5. Es decir, que el lapso que los jueces estimaron posible para la consumación del incomprobado delito, llevado a cabo, supuestamente, en la Fundación, se realizo en el tiempo récord de ¡45 minutos!”, afirma Raúl Portal.
El conductor quiso probar que realizar todo ese recorrido en una hora es imposible. Crónica estuvo junto a él en lo que de alguna manera se puede llamar la “reconstrucción del hecho”.
Portal, su mujer, un camarógrafo, Lucas Lazarich y Fernando Roa, hoy adultos, que vivieron en la Fundación cuando eran chicos, en cierto modo rearmaron lo que el cura habría hecho esa madrugada y Crónica, fue testigo.
El punto de partida fue la mencionada basílica, ubicada en Hipólito Yrigoyen y Quintino Bocayuva.
En el auto particular de Portal y la comitiva de la que formamos parte se trasladó hacia Hurlingham, lugar donde se encuentra el hogar y donde Grassi habría consumado el presunto el delito.
Llegamos a las 2.15, luego realizamos lo que supuestamente ocurrió esa madrugada, caminamos hasta donde Grassi levantó al grupo de chicos en el cual se encontraba Grabriel y que luego mandó al cuarto de la ropa quedándose a solas con la supuesta víctima.
Caminamos durante al menos 10 minutos hasta llegar a la ropería y luego nos dirigimos hacia radio Rivadavia, ubicada en Arenales y Pueyrredón, lugar donde el padre había arribado a las 1.45.
El recorrido había finalizado y el reloj marcaba las 3.10. Raúl no perdió detalle alguno y el camarógrafo que nos acompañó grabó cada instante, para demostrar que no se violaron las normas de tránsito y ante cada peaje pasado, que fueron cinco, se le preguntó al empleado la hora, para que no haya dudas de que el horario era real. Teniendo en cuenta el fin de semana largo obviamente no había demasiados autos en la ruta, algo que facilitó y aceleró el recorrido.
Terminado el periplo, Portal fue categórico. El recorrido duró 2 horas y 3 minutos. Imposible que el sacerdote haya consumado algún ilícito entre la 1 y las 2 de la mañana del día señalado. |