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La Fundación, esa por la que tanto luchó Favaloro, está de pie. La triste realidad del año 2000 donde la sombra de su desaparición se convirtió en una pesada mochila para el doctor, quedó atrás. “Goza de muy buena salud”, dijo su actual director general, Eduardo Raimondi, quien tuvo la deferencia de atender a Crónica.
Consultado sobre el nuevo aniversario del fallecimiento de Favaloro, el titular de la Fundación dijo que “tratamos de no recordar la muerte, pero es obvio que es un día que todo el mundo se va a acordar. Hay muchos temas de los que uno puede hablar a 10 años de haber tomado la conducción y este nuevo consejo”.
Cabe destacar, que el mismo Favaloro había declarado en su momento las grandes deudas que tenía su fundación y había pedido ayuda abiertamente y no fue escuchado, por lo que para conocer cómo están las cuentas hoy Raimondi comentó: “No hay deuda externa ni tampoco interna, ya que al día de hoy todo el mundo cobró en tiempo y forma sus sueldos y aguinaldos. Esto no es menor porque en aquel tiempo la gente cobraba con 6 meses de atraso, se debía mucha plata y, otro detalle interesante, es que como entidad privada de salud que tenga al 100 por ciento de sus médicos, o sea a 400 médicos en relación de dependencia no es menor, no hay ninguna otra que sea igual”.
Con la institución en alza y los sueños cumpliéndose con el paso del tiempo, el doctor también habló sobre los objetivos que tiene la Fundación Favaloro a futuro: “Al tener todas las especialidades y los objetivos trazados anteriormente cumplidos, ahora el objetivo a mediano plazo es poder abastecer la demanda de todo esto que existe hoy, que es muy superior a la que podemos abastecer. En algunos sectores tenemos turnos a tres meses, lo cual no es bueno, entonces, estamos haciendo lo imposible para achicar estos tiempos y eso significa aumentar los médicos, aumentar los consultorios, alquilar algún centro para colocar instrumentos médicos, y, en algún momento, conseguir inversores para seguir ampliando ésto. Buscamos aliados estratégicos que quieran invertir en nosotros”.
Finalmente y consultado sobre cómo se sentiría René Favaloro sobre los pasos que se hicieron tras su partida, Raimondi argumentó que “El (por Favaloro) estaría siendo crítico de todos, especialmente del entorno que nos rodea, porque él quisiera que toda la gente, ricos y pobres se atiendan acá, que alguien los soportara, algo que no pasa hoy y no creo que pase en mucho tiempo, porque si el Estado no aporta o apuesta a poner la plata en hospitales provinciales, nacionales o municipales, por qué lo va a hacer en uno privado. Salvo eso creo que sí, esta entidad hoy cumple a mi criterio con lo que él quería que pasara al máximo. No hay camas, ni de la mayor calidad con la mayor tecnología de punta, y no nos importa si el tipo es rico o pobre, lo que sí nos importa es quién lo paga, y esta es la única pregunta que René no tenía en claro, en cuanto a cómo se lo preguntaban. Si no tenemos en claro quién paga algo, es condenar a muerte a una institución y nuestra institución no está condenada a muerte”. |