Una recién nacida que fue dada por muerta en México por el equipo médico que atendió el parto "resucitó" poco antes de ser sepultada. Los familiares de la niña oyeron ruidos en su pequeño ataúd y, al abrirlo, comprobaron que estaba llorando.
El bebé nació de forma prematura el pasado lunes en un hospital público de la localidad de Tulancingo, aunque los médicos comunicaron su muerte a la madre, una menor de edad que estaba embarazada de 24 semanas.
Horas después, cuando sus familiares estaban en el sanatorio, "empezaron a darse cuenta de que había ruidos y movimientos y al destapar la pequeña caja se dieron cuenta de que la niña estaba llorando", explican las autoridades.
La recién nacida fue trasladada a un hospital privado de Tulancingo, donde permanece "estable" y su estado de salud es bueno, mientras que la doctora que decretó su muerte y el equipo médico ya han sido apartados del servicio. |