La designada ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, sostuvo que “hay sensación de inseguridad”, pero admitió luego que también “hay inseguridad”, a la vez que remarcó que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le garantizó “todo el apoyo político” a su gestión.
En un breve contacto con periodistas tras el anuncio presidencial de la creación de la cartera en la que asumirá el martes, el sábado Garré se avino a reconocer la situación que deberá afrontar. Extraoficialmente, se sugirió que podría haber modificaciones en las cúpulas y los organismos de investigaciones internas de las fuerzas de seguridad, empezando por la Policía Federal, cuyo jefe Néstor Valleca podría ser relevado. El objetivo sería optimizar la respuesta policial respecto de la prostitución, el juego ilegal y el narcotráfico.
Garré anticipó además que de las fuerzas de seguridad se espera “que respeten la ley, la Constitución, los derechos humanos, que sean profesionalizadas, eficientes y honestas”.
La ministra designada, que deja la cartera de Defensa después de más de tres años de gestión, fue definida por Cristina como “persona de máxima confianza”. La nueva cartera de la que se hará cargo, surge como desprendimiento del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, que conduce Julio Alak.
La designación de Garré (referente histórica del Frente Grande) fue celebrada por los intendentes nucleados en la la Federación Argentina de Municipios (FAM) que preside el jefe comunal de Florencio Varela, Julio Pereyra.
“Un claro mensaje acaba de brindar la presidenta respecto a uno de los temas que más inquietan a nuestra gente”, señaló Pereyra en un comunicado. La decisión presidencial, dice la declaración, “ratifica que la seguridad no se resuelve con violencia, ni con prejuicios xenófobos”. |