Herencia "Bohemia"
LEO |

 Entrevista

18.11.2011   

Herencia "Bohemia"

Aumentar Disminuir
Tamaño del texto
Fabián Castro ascendió a la B Nacional con Atlanta en el '95 (Javier Solo).
Fabián Castro ascendió a la B Nacional con Atlanta en el '95 (Javier Solo).

Suplemento Leo, el ascenso. Los Castro, unidos por la misma pasión: Atlanta. Matías se afianza en Primera y sueña con seguir la huella del Pepe, su padre y uno de los grandes ídolos del club.

Por Florencia Bombini

Muchos dicen que las comparaciones son odiosas. Y más para un jugador de fútbol que recién está dando sus primeros pasos en primera. Lo cierto es que, con 20 años, Matías Castro, el hijo del gran Fabián, de a poquito se va ganando su propio nombre en Atlanta a base de mucho esfuerzo y sacrificio, más allá de que su apellido sea sagrado en Villa Crespo y le dé un plus especial. Quizá el fútbol de hoy no permita que Matías deje la misma huella que su padre, pero sí que viva cada partido como jugador y como un verdadero hincha del Bohemio, tal como lo hizo el Pepe.

-¿De a poco te vas sacando la presión de ser el hijo del ídolo?
(Matías) -Sí, de a poco, obviamente. Uno siempre trabaja para que cuando le toque el turno pueda cumplir de la mejor manera. Y gracias a todo el esfuerzo que hice se me están dando las cosas y estoy empezando a hacer mi propia carrera dejando de ser el hijo de Castro.

-Como padre debés sentir un gran orgullo entonces…
(Fabián) -Sí, estoy orgulloso. Disfruto muchísimo lo que él hace. Entiendo que está atravesando un período de explosión y lo está llevando bastante bien. Uno sabe que la gente lo va a comparar eternamente con lo que me ha pasado en mi carrera. Me parece que para él no sería justo. Pero este deporte da la posibilidad de que no quedarte tanto tiempo en un mismo club, por lo cual es difícil que él pueda repetir lo que hice yo. El fútbol ahora tiene otra dinámica de venta.

-Más allá de tu relación como padre, ¿cómo lo ves como jugador?
(Fabián) -Yo siempre le digo a él que disfruto de verlo jugando al fútbol. Lo que pasa es que en este club uno sabe que está la presión del resultado y la necesidad de que las cosas salgan bien sí o sí. Para los jugadores como él, o como yo, que nos gusta jugar a la pelota y arriesgar, a veces es un poco complicado.

-¿Cómo es el “Pepe” como padre y como técnico?
(Matías) -Es el menos exigente con respecto al fútbol. Intenta corregirme errores que quizá yo no veo adentro de la cancha. Como cualquier papá, siempre va a pensar que soy el mejor. Como técnico, siempre me enseña y yo quiero aprender.

-¿En qué posición te sentís más cómodo?
(Matías) -Me gusta estar arriba. No soy un enganche clásico, me gusta ser un tercer punta y si tengo que hacerlo de enlace, me gusta tirarme a la izquierda. Mientras esté cerca del arco…

-¿Cómo fue ese instante cuando te enteraste de que estabas convocado para jugar contra Chacarita?
(Matías) -Cuando llegó el momento de la lista, yo no lo podía creer. Apenas la vi lo llamé a mi papá y nos pusimos muy contentos.
(Fabián) -Lo viví con mucha alegría. Se nos mezclan algunas cosas. Nosotros estamos muy identificados con este club y lo consideramos como una parte nuestra. Desde el año 1988, yo no me despego de acá. El nació en 1991 y no tenía mucha opción. Tenía que ser hincha de Atlanta. Salía con la camiseta cuando era bebé. Todos los sentidos que tienen que ver con el club se nos potencian. Sentimos mucho tanto los logros y las tristezas como el poder jugar un clásico.

-¿Cómo repercutió en la familia tu primer gol en Atlanta ante Gimnasia?
(Matías) -Fue una emoción muy grande. Cuando pasan cosas lindas, nos juntamos todos a comer, como en las películas. Yo hice el primer gol y vinieron todos a mi casa. El sale campeón con las inferiores de Tigre y pasa lo mismo. Estamos todos muy unidos.
(Fabián) -Yo estaba por empezar a dirigir en inferiores el partido entre Tigre y Chicago, así que pude escuchar todo el partido previamente. Fue algo que me llenó de orgullo y de emoción, que tenía un extra. Ganaba Atlanta y con un gol de mi hijo. Si bien no estaba ahí para compartir ese momento, estaba tan feliz que necesitaba gritar ese gol y abrazarme con alguien. Fue la primera vez que un gol me descolocó. Yo le mandé un mensaje de texto diciéndole que fue el primer gol que me hacía llorar. Estaba esperando llegar y encontrarme con él y decirle que son los primeros pasos del camino. Esto es una caminata a Luján y recién hizo 100 metros. Ah, ese día me regaló la camiseta, y también tengo la del debut.

-Matías, ¿qué significó para vos Javier Alonso?
(Matías) -A Javi lo conocí en Argentinos. Me marcó porque fue quien que me dio la chance de ser titular y de jugar mi primer partido oficial en primera. Es una persona que me enseñó un montón y me aconsejaba bastante. Llegué con 18 años al club y el miedo que tenía se me fue gracias a él. A Javier le debo un montón.

-Cumpliste uno de tus sueños que fue jugar al lado de Andrés Soriano…
(Matías) -Siempre dije que era mi ídolo. Sobre todo, por la clase de persona que es. Cuando llegué, fue uno de los jugadores que se me acercó a hablar. Todos te dicen algo, pero sabiendo que yo jugaba en su posición, siempre vino y me habló de la mejor manera. Le dije que era mi ídolo y que algún día me iba a regalar una camiseta. Los dos somos muy vergonzosos. Un día me dijo “acá tenés tu camiseta”. ¿Sabés lo que tuve que hacer para que me la firme? Le daba vergüenza. Fue la que usó cuando cumplió cien partidos y la tengo encuadrada en casa.

-¿Cómo vivieron ese día cuando Atlanta tuvo que esperar más de lo pensado para festejar el campeonato?
(Matías) -Mi papá no pudo estar. Estaba dirigiendo, me llamó para que le vaya diciendo el resultado y después se vino volando para el club y subió a la concentración con nosotros a escuchar el partido de Defensores-Chicago.
(Fabián) -Cuando termina el partido de Chicago, el primero que me abrazó fue Rodrigo Llinás. Fue una alegría enorme el saber que me reconocen algo de lo que uno había hecho. En el segundo gol de Chicago, que lo gritó Nicolás Cherro, nos dimos cuenta de que Atlanta era campeón.

-¿Qué significa Estrella de Maldonado para ustedes?
(Matías) -Yo lo siento más que mi casa. En cualquier momento del día nos pueden encontrar ahí. Es una familia conformada por 100 personas que hacen 50 años que van. Es el club que me vio crecer y que seguramente vea crecer a mi hijo y a mi nieto. Es un orgullo muy grande, por eso lo llevo tatuado en la piel. En la pierna, tengo uno de mi papá también.
(Fabián) -Es nuestra casa. En el 2012 se van a cumplir 40 años desde que voy al club. Toda nuestra vida está ahí. Allí conocí a mi señora, crié a mis hijos y pateamos las primeras pelotas. Es nuestro lugar en el mundo. Si alguien quiere encontrarnos en algún lugar a nosotros, nos encuentran ahí. Lógicamente, Estrella de Maldonado de corazón e hincha de Atlanta.

-La Copa Argentina permite que este miércoles se vuelvan a ver las caras Atlanta y All Boys, como si fuese a pedido del hincha…
(Matías) -Yo me muero de ganas de jugar. Pero tampoco hay que olvidarse que estamos en un campeonato que es muy difícil y se está notando que nos cuesta. Si juegan los suplentes, lo harán con las mismas ganas que lo hacen los titulares.
(Fabián) -Me gustaría que gane Atlanta, pero que no sea una cuestión de vida o muerte. No me gustaría que haya mal clima. A veces esas cosas cuando uno es grande le da cierto miedo. Espero que sea un partido en paz. Los que somos del fútbol de otra época sabemos que la esencia está dentro de la cancha y el color es lo más lindo que hay. No me gusta que se pueda llegar a empañar por incidentes.

Una tarde con Maradona

Hay ciertas imágenes que quedarán para siempre grabadas en la retina de uno. Seguramente, aquella tarde cuando Diego Maradona llegó y revolucionó Estrella de Maldonado será imposible de olvidar para la familia Castro. “Teníamos amigos en común y su sobrino jugaba en el club. Hemos compartido algún asado, o algún partido de truco. Son recuerdos imborrables en mi vida”, expresó Pepe, quien además, agregó: “Mi generación tiene como referente al mejor jugador que pisó una cancha de fútbol. Yo no puedo hablar mucho de él porque no sería objetivo, pero futbolísticamente, yo amo a esa persona”. Y si bien no lo puede contar con detalles por su corta edad, Matías relató la extraña sensación de encontrarse con el astro con apenas siete años: “Me acuerdo que estaba en el buffet y empezaron a correr todos gritando ‘Maradona, Maradona’. Yo era muy chiquito para saber. Veía a todos emocionados. Quizá a ellos les pareció algo muy grande y yo no entendía qué pasaba. Diego ese día se quedó toda la tarde”.

 

Dos carreras, un técnico

Cualquier semejanza con la realidad no es mera coincidencia. Jorge Ghiso es un denominador común entre padre e hijo, pues fue el técnico de aquel recordado equipo que ascendió a la “B” Nacional en 1995, con el Pepe Castro como una de las principales figuras. En septiembre de este año, Vitrola retornó a Villa Crespo para iniciar su cuarto ciclo como entrenador del Bohemio y tomó las riendas de un plantel que estaba mal anímicamente y que se está jugando la permanencia en la categoría. Tras dirigir su primera práctica, el DT disparó: “Siempre es bueno tener un Castro en el equipo”. Y no estaba tan errado. En el partido debut ante Gimnasia, Matías debutó en la red convirtiendo el gol que le dio a Atlanta el primer triunfo de la temporada.

Su mensaje es que le gustan los equipos rápidos que no tiran pelotazos y que se la juegan. Cuando estoy por empezar a jugar me dice que si la tengo que perder cien veces, lo haga, pero que sea por haber arriesgado. Es una persona que me da confianza y me hace tener los pies sobre la tierra. No me tengo que creer nada y seguir esforzándome para mantener el lugar”, reconoció Pepito.

En tanto, Pepe, otro que conoce bien a Vitrola, admitió: “Tengo un aprecio muy especial por Jorge. Me ha dirigido en un par de oportunidades y hemos conseguido logros importantes juntos. Ha sacado lo mejor de mí en mi última etapa. Tengo una gran admiración por él por todo lo que ha hecho en el ascenso. Independientemente de lo que pase con Matías, estoy muy contento con que Jorge esté hoy en Atlanta”.


El “Pepe” y las inferiores

Sincero y sin vueltas, el Pepe confesó que a pesar de haber salido campeón y haber ascendido, “si me tengo que sentir orgulloso de algo que hice en Atlanta, fue todo lo que estuvo relacionado con las inferiores”. Castro trabajó mucho tiempo en la cantera del club, aunque algunas cuestiones de la vida quisieron que hace cuatro años esté al mando de la sexta división de Tigre. “Nunca le cierro la puerta, pero tampoco estoy pidiendo o esperando el momento para volver. Si en algún momento me toca, lo haría feliz de la vida. Y si no, seguiré viniendo como hincha, como papá o como abuelo, supongo”, disparó el ex jugador y, de paso, le tiró un "palito” a Matías.

Y si bien llegó a dirigir en Primera División de Atlanta (2000), el ídolo reconoció que “fue un torneo solo precisamente porque uno tiene un cariño grande por el club y me pareció que trabajando en inferiores iba a darle algo más grande”. Por supuesto que, al trabajar con las divisiones menores de Tigre, al Pepe no le es tan sencillo estar presente cada sábado en Villa Crespo: “Se me complica por mi trabajo. Me gusta venir a ver a Atlanta y a él. Lógicamente trato de estar un poco aislado. A veces cualquier crítica te descoloca, porque la gente que vos querés critica a lo que vos más querés”.


Futbolíscamente son distintos

Por Jorge Ghiso

Si bien son parecidos como padre e hijo, Pepe y Matías son distintos futbolísticamente. Pepe es más un enganche, más lanzador. Era un chico que dominaba todo el campo con un concepto muy claro para jugar. Además, tenía una zurda excelente.

Matías es media punta. El no hace jugar a los demás. Es como la velocidad entre el enlace y el delantero. El cambia los ritmos, le pega más duro a la pelota y creo que es más rápido que el papá. Y como el padre maneja bien la izquierda, él maneja bien la derecha.

Seguramente va a seguir creciendo a medida de que vayan pasando los partidos y él se sienta cada vez más jugador. Matías tiene por delante un futuro que nadie se lo podía imaginar.



   Twittear

Comentarios (3)

roger  | 
23-11-2011 09:29 hs

VAMOS LOS BOHE
VAMOS LOS BOHE
VILLA CRESPO Y SU GRAN CLUB

RICARDO RUBEN  | 
23-11-2011 09:28 hs

DESDE USHUAIA,EL ULTIMO PELO QUE SE ME CAYO FUE X VER A ATLANTA EL DIA QUE SUBIO AL NACIONAL
HOY CON EL PEPE Y SU HIJO SE ME CAE UNA LAGRIMA
ATLANTA PARA TODO EL MUNDO

rodriguez carreta  | 
23-11-2011 09:25 hs

que grandes los 2 castro
el pepe y matias:antiguo 10 y el nuevo
siempre en la platea del bohemio y aletando a atlanta
VAMOS CARAJO

TAPA IMPRESA
encuesta
¿Qué club ganará el torneo Clausura?
Newell´s
Boca
Tigre
Arsenal
Vélez
Otro
Ns/Nc

Copyright 2012 Crónica - Todos los derechos reservados - Director General: Alejandro Olmos

Inicio | Canales RSS | Depto. Comercial| Contáctenos | Condiciones de Uso