MISTERIO

La misteriosa daga de Tutankamón no fue fabricada en el Antiguo Egipto y contiene material extraterrestre

Un nuevo estudio del Instituto de Tecnología de Chiba, en Japón, analizó la composición química del arma del Faraón y concluyó que no fue elaborada en el Antiguo Egipto y que estaba hecha con materiales que provenían del espacio.

Egipto sigue siendo el foco de varias historias y descubrimientos, y muchas de ellas se encuentran relacionadas con fenómenos extraterrestres, y un nuevo descubrimiento no sería la excepción. Hace poco tiempo los científicos descubrieron nueva información sobre la famosa daga de Tutankamón que revela su verdadero origen. Los expertos pudieron detectar el material exacto con el que fue realizada, quién la creo y cómo es que llegó a las manos del joven faraón, el más famoso de los monarcas egipcios.

El primer detalle que dieron a conocer los expertos, es que la famosa daga, que ocupa un importante lugar entre las pertenencias de uno de los faraones más populares de la historia, no fue elaborada en el Antiguo Egipto, como se creyó por décadas.

 

 

 

Tutankamón poseía una daga elaborada con oro macizo, pero poseía una segunda, o primera a nivel e importancia, según como se la evalúe, que estaba elaborada con una hoja de hierro. La fama que tiene, es debido al material con la que fue elaborada, ya que es extraterrestre.

El material de la daga del faraón provino del espacio, certificaron los investigadores nipones. El material que se utilizó para su elaboración se extrajo de los meteoritos caídos al planeta Tierra hace miles de años. Además, el arma blanca, creada a partir de una lámina fina de hierro, posee una empuñadura de oro cuyos acabados dan cuenta de un dominio inédito de la técnica para la época.

Al analizar los últimos estudios, los investigadores japoneses pudieron determinar que dicha daga fue moldeada empleando temperaturas bajas, inferiores a los 510 °C. Por otra parte, según afirmación del grupo de investigadores japonés, el elemento no fue elaborado por los antiguos egipcios, y parece ser que hay varias evidencias que así lo demuestran. Uno de los ejemplos se encuentra en su empuñadura de oro, en el que se encuentran diferentes elementos pegas, utilizando yeso de cal.

Aquí, es en dónde los investigadores comienzan con un análisis más profundo, ya que los egipcios no utilizaron este elemento hasta mil años después del fallecimiento de Tutankamón. Por lo que se cree que sería raro emplearlo de forma tan puntual y exclusivamente para el joven faraón.

 

Con estas hipótesis, aparece una nueva pregunta, ¿quién elaboró la daga extraterrestre? Según creen los investigadores, su conclusión al respecto es que la daga fue elaborada por los habitantes del reino de Mitanni. Esta civilización empleaba el yeso de cal para poder realizar manualidades. Ahora bien, si la daga fue elaborada en Mitanni, ¿Cómo es posible que haya llegado a manos de Tutankamón? Una de las explicaciones por las que se inclinan los expertos, apunta a que la daga es extraterrestre (de hierro conocido como Amenofis III).

Luego de realizada esta conexión y análisis, se puede comprender, que la daga realizada con materiales extraterrestres, debió de ser una reliquia familiar, pasando de generación en generación hasta que finalmente Tutankamón decidió enterrarse con ella.

Material exacto con el que se elaboró la daga extraterrestre

Los investigadores develaron los materiales implementados para la elaboración de la daga familiar que finalmente se llevó a la tumba Tutankamón. Los expertos confirmaron que se trata de un hierro meteórico conocido como octaygrita, que según dicen los expertos en el tema, es uno de los materiales extraterrestres más utilizados por la monarquía a lo largo de la historia. Cabe destacar, que los humanos no dominaron el uso del hierro terrestre en forma natural hasta un siglo después de la muerte de Tutankamón.

Es por ello, que todos aquellos objetos que se encuentren elaborados con hierro y daten antes del siglo XIII a.c. suelen ser de origen extraterrestre. Teniendo esta información asimilada, se puede hablar de otra daga extraterrestre, que es muy similar a la del faraón Tutankamón, pero que , sin embargo, está datada en el año 2.500 a.c.; esto quiere decir que son mil años antes.

Primera herramienta meteórica

La daga, que data antes a la creación de la perteneciente a Tutankamón, pertenecía a los Hititas (Imperio hitita fue un Estado de la Antigüedad que se originó cerca del siglo XVII a. C. y sucumbió cerca del siglo XII a. C.). La daga se encontró en el yacimiento arqueológico de Alaca Höyük.

Esto demuestra la importancia que tenían los objetos desde aquella época, que se encontraban elaborados con este hierro. El hierro, en ese entonces extraído solamente de meteoritos, era un elemento escaso y totalmente único, del que apenas había objetos en todo el mundo.

Sin duda alguna, en aquella época, el valor del hierro debió de ser muy superior al de cualquier otro material, ya que solamente se conseguía de forma “extraterrestre”. Otro material que ocupó un lugar similar al del hierro meteórico en al Antiguo Egipto, fue la plata.

Este elemento, era bastante más difícil de conseguir que el oro. Junto a la cuchilla extraterrestre hallaron una segunda, pero realizado al cien por cien de oro macizo.

Un tesoro invaluable 
La misteriosa daga de Tutankamón no fue fabricada en el Antiguo Egipto y contiene material extraterrestre

Desde la Prehistoria, los egipcios enterraban el cuerpo del difunto junto a objetos que se consideraban necesarios para la supervivencia en la otra vida: cuencos de cerámica (probablemente con restos de comida), algún elemento ornamental y utensilios como cuchillos o paletas.

Pronto las tumbas de personajes de alto rango se distinguieron por la calidad de sus ajuares y por poseer una estructura más compleja. Al mismo tiempo, a medida que se desarrollaba el pensamiento religioso, empezaron a aparecer objetos relacionados con las divinidades y con la protección en la otra vida, como amuletos y estatuillas de dioses.

Finalidad de la momificación y sus objetos

En aquel tiempo, se implementaban los objetos junto a la sepultura de la persona para proteger al difunto de los peligros a los que debía enfrentarse en el Más Allá y permitir, así, que pudiera sobrevivir eternamente. “Que viva tu ka, y puedas pasar millones de años, tú, amante de Tebas, sentado con la cara mirando al viento del Norte y con los ojos mirando la felicidad”, se lee en la inscripción de una copa de alabastro hallada en la tumba de Tutankamón.

La misteriosa daga de Tutankamón no fue fabricada en el Antiguo Egipto y contiene material extraterrestre
Composición del cuerpo según los egipcios

Para los antiguos egipcios el cuerpo se componía de diversos elementos, entre ellos el ka, una suerte de doble del difunto que le acompañaba en la vida terrena y que debía ser alimentado en la otra vida. Su desaparición provocaría la aniquilación del difunto, por lo que las ofrendas alimentarias y parte del ajuar funerario estaban destinados a la conservación del ka.

Otras piezas, por su parte, evocaban la condición divina del faraón. Considerado en vida como la encarnación del dios Horus, a su muerte se convertía en Osiris, el dios del mundo de los muertos, un tema que aparece evocado en las pinturas murales de la tumba de Tutankamón.

En el caso del faraón que murió a sus 18/19 años, se encontraron numerosas representaciones de divinidades en forma de estatuas y como complementos decorativos en algunos muebles, como las camas destinadas a la regeneración de la momia del faraón.

 

 

 

Otras piezas del ajuar, particularmente abundantes, consistían en amuletos que el faraón lucía como joyas. Su función consistía en proteger al rey de los peligros que lo acechaban durante el viaje nocturno que realizaba cada noche en la barca de Re, el dios del sol, del que el faraón sé consideraba hijo. Una necesidad importante era la del vestido; de ahí la presencia en la tumba de Tutankamón de numerosas prendas de lino.

En la tumba de Tutankamón se hallaron varios cetros heka (cayado) y nejej (flagelo), símbolos de la autoridad real y asociados al dios Osiris. Como una de las obligaciones del faraón era la defensa del país, es normal que entre los objetos de su tumba se encuentre un gran número de armás, tanto defensivas (como escudos o corazas) como ofensivas. Cabe destacar las espadas de bronce curvadas o jepesh, así como los puñales. Uno de ellos constituye una rareza, dado que la hoja estaba realizada con hierro, mineral poco conocido en Egipto.

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