Crimen de Lola Chomnalez: liberaron al primer procesado que tuvo el caso
La justicia uruguaya dispuso la excarcelación de uno de los procesados, luego de conocerse los resultados de unas pericias que podrían resultar claves para considerar su inocencia. Mirá de qué se trata.
La causa que investiga el crimen de Lola Chomnalez tuvo un giro inesperado a raíz de la liberación de este lunes de Ángel Moreira, alias “Cachila”, el primer procesado que cumplía prisión preventiva desde 2019, acusado de coautoría y encubrimiento del crimen de la adolescente argentina ocurrido en el balneario uruguayo de Valizas, el 28 de diciembre de 2014.
“Quiero a mis hijos, que hace tres años y dos meses que no los veo. Y la pasé mal. En la cárcel de Rocha casi me mataron”, dijo el hombre en declaraciones a la prensa, al recuperar la libertad por disposición del juez de del Departamento Judicial de Rocha, Juan Giménez Vera.
El magistrado dictó el fallo tras los argumentos planteados por el abogado defensor de Moreira y la captura del principal sospechoso: es que la policía uruguaya detuvo el 19 de mayo pasado a un sujeto que cumple actualmente preventiva por el homicidio de la joven.
El presunto asesino cayó gracias a una prueba de ADN que habría sido clave en un caso que parecía transitar por un callejón sin salida hace ocho años. El estudio determinó que había huellas del ahora único sospechoso tras las rejas n el pareo y la mochila de Lola.
Se trata de un hombre de 39 años que en 2003 fue detenido por lesiones personales y en 2009 por violación y vivió en Rocha.
La principal hipótesis es que habría intentado abusar sexualmente de la víctima, pero ella se resistió, por lo que quiso someterla. En esa lucha, la adolescente fue herida de muerte y el atacante decidió huir.
Por su parte, Cachila es un exvendedor de estampitas radicado en Rivera, que declaró en abril de 2015 que vio morir a la joven cuando se la cruzó en la playa al caminar junto a otras personas desde Aguas Dulces hacia Valizas. "Venía caminando normal, con la mochila. Tenía un short y una blusita fina", puntualizó.
Luego de ofrecerle una estampita, la acompañó hacia una zona de árboles donde había sombra porque, según dijo, se sentía mal. Al ver que se desvanecía, le tomó el pulso.
La abogada del imputado aseguró que los detalles brindados en su declaración se debieron a que fue "presionado" por la Policía para que hablara.
A pesar de que sus testimonios generaron dudas debido a algunas contradicciones y datos precisos sobre la escena del crimen, el dato del ADN resultó fundamental para ordenar su liberación.

