Resultados de la autopsia a la argentina muerta en Los Ángeles
A una semana del hallazgo del cuerpo de Narela Barreto, el informe forense preliminar descartó signos de violencia física. La familia denuncia hermetismo absoluto de la policía estadounidense.
Las autoridades de Estados Unidos confirmaron a la familia de Narela Barreto, la joven de 27 años hallada muerta en Los Ángeles, que el informe preliminar de la autopsia no arrojó signos de criminalidad evidente. Tras una semana de silencio, el padre de la víctima recibió los primeros datos oficiales que, lejos de cerrar el caso, abren nuevos interrogantes.
El análisis médico-legal determinó que el cuerpo de la joven, oriunda de Banfield, no presentaba heridas superficiales, golpes, ni signos de abuso. Este resultado preliminar obliga a los investigadores a esperar estudios complementarios para determinar la causa fehaciente del fallecimiento, mientras la familia sostiene el reclamo de justicia desde Argentina.
Tras descartarse lesiones externas o signos de defensa, el foco de la investigación se trasladó ahora al examen toxicológico. La familia aguarda que este análisis esclarezca qué sustancias podrían haber estado presentes en el organismo de Narela en las horas previas a su deceso.
La comunicación entre el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) y los familiares es, según denuncian, prácticamente nula. El padre de la joven, quien viajó a California para participar de la búsqueda y se enteró de la muerte al aterrizar, insiste diariamente en la comisaría local sin obtener acceso a los detalles del expediente ni a las hipótesis que manejan los investigadores.
Narela fue encontrada sin vida en la vía pública, a solo cinco cuadras del departamento donde residía. Según los primeros peritajes, el cuerpo llevaba al menos un par de días en el lugar. Los investigadores estiman que la muerte se produjo el mismo día en que desapareció, presuntamente cuando se dirigía a su lugar de trabajo.
La joven se había instalado en Estados Unidos en junio de 2024. Lo que comenzó como un viaje para asistir al casamiento de una amiga se transformó en un proyecto personal para radicarse y trabajar en el exterior.
Por otro lado, la solidaridad permitió resolver el traslado del cuerpo. A través de una colecta masiva en redes sociales, los allegados recaudaron más de 23 millones de pesos. Finalmente, el costo de la repatriación se cerró en 9 mil dólares, una cifra menor a la que se barajó en un primer momento, y el traslado estará a cargo de una cochería de Lomas de Zamora.
El padre de Narela confirmó que ya se hizo cargo de los trámites burocráticos y que, una vez que el cuerpo llegue al país, se dedicará exclusivamente a seguir la causa judicial. "Ahora me voy a dedicar de lleno a saber qué fue lo que pasó", aseguró y no descarta presentarse como querellante para exigir celeridad.
No hay sospechosos identificados ni personas demoradas. La falta de signos de violencia física en la autopsia preliminar no descarta la participación de terceros

