TERRIBLE

La violenta historia detrás del crimen del joven que ahorcó y mató a su abuela: estremecedores detalles

El joven de 27 años ahorcó a su abuela y caminó 13 cuadras para dirigirse hacia la comisaría y confesar el delito. Por el momento, su testimonio no tiene validez legal.

"Me cansé de que me controlara, que me tuviera cortito", fue la frase que dijo Jerónimo Gustavo Jubelli en la comisaría luego de haber ahorcado a su abuela de 87 años.

El hecho ocurrió en una vivienda de la localidad bonaerense de Morón, ubicada en Cartagena al 1600. Tras haber asesinado a su abuela, el joven de 27 años caminó 13 cuadras hasta la Comisaría 4° de la zona para admitir el hecho.

"La maté porque no me dejaba hacer nada, ni siquiera traer amigos a casa", confesó Jubelli a los agentes. El chico quedó demorado, mientras que los policías se dirigieron al lugar de los hechos para constatar el testimonio de Jubelli: allí estaba el cadáver de Irma Selva Cáceres, tendido en el suelo.

La Fiscalía N°4, bajo la tutela de Paula Salevsky, tomó el caso. Por el momento, el testimonio del joven de 27 años no tiene validez legal, a la espera de la recolección de más testimonios para clarificar el caso.

 

"Nunca se llevaron bien": vecinos dieron detalles de la tormentosa relación

 

Los vecinos de la zona contaron detalles de la relación tormentosa entre la abuela y su nieto. "Nunca se llevaron bien. Cuando él era un nene, ella ya le pegaba", comentó Luciano en una entrevista televisiva.

El hombre comentó que la mujer octogenaria tampoco tenía buena relación con su propio hijo.

"Jerónimo no tenía estabilidad económica ni emocional. Trabajó con nosotros un tiempo. Después, ya no sé. Y consumía drogas", agregó Luciano, quien dijo que el joven de 27 años había alquilado un departamento pero que por falta de presupuesto no le quedó alternativa más que volver a convivir con su abuela.

Silvia, otra vecina de la familia, también comentó que la relación "siempre fue violenta", que la mujer mayor de edad era "un amor" con los vecinos, pero puertas adentro "se golpeaban" con su nieto.

Hasta señaló que el vínculo era confuso. "La señora estuvo internada hace poco y desde la clínica me llamaba a mí para decirle que le diera comida a su nieto. No se entendía la relación, era un maltrato constante", concretó.
 

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