La CGT confirmó el paro general contra la reforma laboral: ¿Cuándo será?
Lo decidió la cúpula cegetista con el apoyo de los gremios más fuertes, como la UTA. La huelga no incluirá movilización. Será el cuarto paro de la central obrera en lo que va del gobierno de Milei.
El Consejo Directivo de la CGT confirmó el paro general de 24 horas contra la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei. Será la cuarta huelga de la central obrera en lo que va de la gestión de La Libertad Avanza y no incluirá movilización.
La decisión se tomó este lunes, en un encuentro de la cúpula cegetista que fue convocado con "carácter de urgencia" debido al avance legislativo del proyecto, que la semana pasada recibió media sanción del Senado y en los próximos días será debatido en Diputados.
La medida de fuerza se realizará el mismo día que se trate el proyecto de ley en la Cámara Baja. El debate legislativo podría ser el próximo jueves, de acuerdo con los tiempos que manejan en la Casa Rosada.
La convocatoria a un paro general de 24 horas fue anunciada después de un encuentro virtual encabezado por el triunvirato que conduce la CGT. Algunos dirigentes sindicales propusieron acompañar el paro con una marcha al Congreso, pero esa idea no prosperó. En cambio, la central obrera decidió dar una demostración de fuerza a través de una huelga general y aprovechar la adhesión total de la UTA, junto con otros gremios del transporte.
Además, el Consejo Directivo de la CGT decidió que sus principales dirigentes concurran al plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda que tendrá lugar este miércoles.
Entre los puntos de la reforma laboral que generaron rechazo en la CGT se encuentran las modificaciones sobre las indemnizaciones, la jornada laboral, el derecho a huelga y las vacaciones, mientras que también despertó críticas el esquema de licencias por enfermedad o accidentes no laborales.
"Están dadas las condiciones y se vienen generando consensos colectivos hacia una huelga nacional", sostuvo horas atrás Cristian Jerónimo (Empleados del Vidrio), que asumió la conducción de la CGT el año pasado, junto a Jorge Sola (Seguros) y Octavio Argüello (Camioneros).
"Quieren ser los verdugos de los derechos de los trabajadores", consideró el dirigente gremial sobre la postura del Ejecutivo. Y adelantó que, si la reforma es aprobada por el Congreso, la central obrera judicializará la ley: "Vamos a agotar todas las instancias, y esa es una instancia más. Si hay que judicializarla, lo vamos a hacer, no vamos a dudar ni un minuto".
"Un proyecto que vuelve atrás las relaciones laborales"
La CGT ya había dejado en claro su rechazo a la reforma laboral tras la media sanción en la Cámara Alta. En un comunicado, afirmó que "los senadores aprobaron un proyecto de ley que vuelve atrás las relaciones laborales en nuestro país: se retrocede en derechos colectivos, en derechos individuales y, como si fuera poco, se pretende avanzar en una brutal transferencia de recursos desde el trabajo hacia el capital".
"Rechazamos esta falsa modernización y el irresponsable apoyo de los senadores y senadoras que eligieron acompañar con su voto esta iniciativa, que no va a resolver los problemas del mundo del trabajo, los cuales conocemos muy bien", manifestó la central obrera.
Y concluyó: "Afirmamos que este verdadero retroceso de derechos laborales no va a enmendarse de otra forma que no sea de la mano de un proyecto político que ponga nuevamente en el centro al trabajador y su dignidad como tal".
Tal como se dijo, será el cuarto paro de la CGT en poco más de dos años del gobierno de Milei. El primero se realizó el 24 de enero de 2024, en rechazo al Decreto 70/2023 y Ley Bases que el Gobierno buscaba aprobar en aquel momento en el Congreso. La protesta se extendió durante 12 horas e incluyó una marcha masiva al Congreso.
La segunda medida de fuerza de la CGT en la gestión libertaria tuvo lugar el 9 de mayo de 2024. Esa vez adhirieron varios gremios, por lo que se vieron afectados distintos sectores. Entre ellos, estuvieron los bancos, las escuelas, los hospitales y los aeropuertos. También se vio alterado el funcionamiento habitual del transporte público, de los comercios y las estaciones de servicio.
En tanto, el tercer paro de la central obrera contra el actual gobierno se concretó el 10 de abril de 2025. La protesta sumó una movilización al Congreso para apoyar el reclamo de los jubilados por un aumento y tuvo un impacto moderado, ya que la UTA decidió no sumarse a la huelga con el argumento de que estaba en conciliación obligatoria y hubo servicio de colectivos.

