Un ex funcionario de Caputo rompió el silencio tras la salida de Lavagna: "El nuevo IPC estaba listo para el 2024"
El ex viceministro de Economía reveló que el rediseño del índice de inflación ya estaba finalizado hace casi dos años. Aseguró que la postergación fue una decisión política para evitar "ruido" en plena desinflación.
El ex secretario de Política Económica y ex viceministro de Economía durante la gestión de Luis Caputo, Joaquín Cottani, aseguró este miércoles que el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ya se encontraba finalizado y en condiciones de ser implementado a partir de junio de 2024.
En declaraciones radiales, y en el marco de la reciente renuncia de Marco Lavagna a la conducción del organismo estadístico y de la postergación indefinida de la nueva metodología, Cottani afirmó que el rediseño del indicador "ya estaba listo" y solo restaba la decisión política para su puesta en marcha.
"Marco Lavagna aceptó postergar la implementación. Era un momento en el que la inflación estaba bajando y había una razón para no introducir cambios. Lo que me sorprende es que no se haya implementado ni en 2024 ni en 2025, y ya estamos en 2026", señaló el ex funcionario.
Según explicó, el plan original del equipo económico contemplaba lanzar el nuevo IPC durante el segundo semestre de 2024, con septiembre como fecha tentativa. Sin embargo, la decisión fue demorar su entrada en vigencia algunos meses más ante la desaceleración inflacionaria, con el objetivo de evitar "agregar ruido" al proceso.
Cottani sostuvo además que la actualización del índice debería realizarse con independencia del contexto macroeconómico, al tratarse de una mejora técnica necesaria para reflejar de manera más precisa los patrones actuales de consumo de los hogares.
En qué consiste el nuevo IPC postergado
El rediseño del IPC apuntaba a captar con mayor fidelidad el impacto de los precios en el gasto de las familias. Con ese objetivo, el equipo técnico del INDEC trabajó durante el último año en la actualización de la canasta de bienes y servicios que se utiliza para medir la inflación.
Entre los principales cambios, se preveía una mayor ponderación del rubro "Vivienda, electricidad, gas y otros combustibles", que pasaría del 9,4% al 14,5%. También se incrementaría el peso de "Transporte", del 11% al 14,3%, y de "Comunicaciones", un capítulo que aún asignaba mayor relevancia al teléfono fijo que a los servicios de internet.
En ese contexto, el ministro de Economía se refirió previamente a la renuncia de Lavagna y a la postergación de la nueva metodología. "Marcos tenía previsto implementarlo ahora, pero con el Presidente siempre sostuvimos que el cambio debía realizarse cuando el proceso de desinflación estuviera totalmente consolidado", explicó.
"Como estamos muy confiados en que la inflación va a seguir bajando, no queremos dar lugar a que se diga ‘no cayó porque cambiaron el índice'", agregó el titular del Palacio de Hacienda.

