Una de las coladas de lava que fluye del volcán de la isla española de La Palma llegó al océano Atlántico en la madrugada de este miércoles, uniéndose al río de magma que alcanzó la costa a finales de septiembre.

Según informó el Ministerio de Transportes y Movilidad, la lava  "alcanzó nuevamente el Atlántico a la 1:45 horas en el entorno de la playa de Los Guirres"​​​.

Se trata de una colada que circulaba al sur de la montaña de Todoque, a poca distancia de la que llegó al mar semanas atrás, y que se precipitó por el acantilado de la playa de Los Guirres formando un nuevo delta lávico.

La erupción, que comenzó el pasado 19 de septiembre en esta isla del archipiélago de Canarias, afecta ya a 999 hectáreas del territorio y destruyó 2.605 edificios, según los últimos datos del programa de observación terrestre de la UE Copernicus.

Los expertos que trabajan en el terreno no descartan la aparición de nuevos centros de emisión en la zona del cono principal del volcán, además de los que todavía siguen activos.

Por otro lado, la emisión de dióxido de azufre sigue siendo alta, con entre 9.000 y 13.000 toneladas emitidas cada día, aunque la tendencia es descendente.

La sismicidad vinculada a la erupción volcánica experimentó un repunte en las últimas horas, tanto en número como magnitud, e indica que se podrían producir temblores de con una intensidad de hasta 5.

El Instituto Geográfico Nacional localizó en la última jornada un total de 113 terremotos en la zona del volcán de Cumbre Vieja, cinco de los cuales fueron sentidos por la población.

Fuente: Sputnik