FÁCIL E IRRESISTIBLE

Bomba de sabor: receta para hacer cheesecake de dulce de leche en simples pasos

Si sos amante del dulce de leche, esta receta de cheesecake es para vos. En simples pasos y sin complicaciones, podés obtener un  postre irresistible, cremoso y con ese toque justo de dulzura que hace que nadie se resista. 

El cheesecake clásico tiene miles de versiones, pero esta que combina el sabor del dulce de leche con la textura cremosa del queso es una de las más tentadoras. Lo mejor de todo es que esta receta no requiere experiencia previa en repostería: con un par de trucos y los ingredientes justos, se logra un postre que se roba todas las miradas.

El secreto está en usar un buen queso crema (no light, para que tenga cuerpo y consistencia) y dulce de leche repostero, que mantiene su forma y no se derrite durante la cocción. Ideal para acompañar el café, servir como postre después de una comida o simplemente disfrutarlo cuando las ganas de algo dulce se vuelven irresistibles.

Receta: cómo preparar el cheesecake de dulce de leche

Ingredientes

Para la base:

200 g de galletitas de vainilla

80 g de manteca derretida

Para el relleno:

400 g de queso crema untable (común, no light)

300 g de dulce de leche repostero

100 g de azúcar

3 huevos

1 cucharadita de esencia de vainilla

1 cucharada de almidón de maíz

Para la cobertura (opcional, pero recomendada):

150 g de dulce de leche

100 cc de crema de leche

 

 El cheesecake puede hacerse en distintas variantes, pero esta versión con dulce de leche se lleva todos los aplausos.

Preparación paso a paso:

Base: triturá las galletitas hasta obtener un polvo fino. Mezclalas con la manteca derretida y cubrí el fondo de un molde desmontable con esta preparación. Presioná bien y llevá a la heladera por 15 minutos. Relleno: en un bowl, mezclá el queso crema con el azúcar hasta que esté suave. Agregá el dulce de leche repostero, los huevos, la vainilla y el almidón de maíz. Integrá todo hasta lograr una mezcla homogénea. Horneado: volcá el relleno sobre la base y cociná en horno moderado (160 °C) durante unos 45 minutos, o hasta que el centro esté apenas firme. Dejá enfriar completamente antes de desmoldar. Cobertura: mezclá el dulce de leche con la crema hasta que quede una salsa espesa y brillante. Cubrí el cheesecake y llevá a la heladera al menos 4 horas antes de servir.

 

Tips para que el cheesecake salga perfecto Usá dulce de leche repostero, no clásico, para evitar que la mezcla quede líquida. No sobrebatás la mezcla: el exceso de aire puede hacer que el cheesecake se agriete. Horneá a baja temperatura y sin apuro. Si el horno es muy fuerte, colocá una bandeja con agua en la parte inferior para mantener la humedad. Dejalo enfriar dentro del horno apagado, con la puerta entreabierta, para evitar que se rompa la superficie. Si querés un toque extra, agregá una base de galletitas de chocolate o decorá con nueces picadas.
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