COCINA

Cómo hacer canelones caseros de verdura y ricota y que los comensales te pidan repetir

Con esta receta, vas a lograr canelones suaves, bien rellenos y con ese sabor a comida de casa que enamora.

Si hay un plato que grita domingo en familia, es de unos buenos canelones. Bien relleno, con salsa casera y mucho queso, tiene ese poder de unir generaciones alrededor de la mesa. Y cuando son de verdura y ricota, cargan además con la memoria de las abuelas: nutritivos, sabrosos y con ese gustito que sólo da lo hecho en casa.

Aunque parezca que llevan mil pasos, la realidad es que con una buena organización salen sin drama. Acá te contamos cómo hacerlos desde cero —masa incluida— para que queden suaves, bien rellenos y con ese gratinado doradito que genera aplausos apenas los sacás del horno.

Cómo hacer unos canelones espectaculares

Ingredientes (para 4 porciones abundantes)

Para la masa de panqueques:

2 huevos 1 taza de harina 0000 1 ½ taza de leche 1 pizca de sal Un chorrito de aceite o manteca derretida

Para el relleno:

1 atado de acelga o espinaca 500 g de ricota fresca 2 cucharadas de queso rallado 1 huevo Sal, pimienta y nuez moscada a gusto

Para la salsa y el armado:

2 tazas de salsa de tomate casera Queso rallado para gratinar Manteca o aceite para la fuente

 

Paso a paso para que los canelones salgan suaves, sabrosos y bien gratinados

1. Hacé los panqueques

Mezclá todos los ingredientes hasta lograr una mezcla líquida y sin grumos. Cociná en sartén antiadherente bien caliente, con apenas un toque de aceite. Hacelos finitos, como para envolver sin que se rompan. Reservalos.

2. Prepará el relleno

Herví la acelga o espinaca, escurrila bien y picala finito. Mezclala con la ricota, el queso rallado, el huevo, sal, pimienta y nuez moscada. Tiene que quedar un relleno compacto, pero húmedo.

3. Armá los canelones

Rellená cada panqueque con una cucharada generosa de mezcla, enrollá y colocá en una fuente enmantecada con la unión hacia abajo.

Preparate unos ricos canelones. 

4. Cubrilos con salsa

Volcá por encima la salsa de tomate casera (puede tener cebolla, ajo, albahaca… lo que te guste). Sumá queso rallado a gusto por encima.

5. Horneá y gratiná

Llevá al horno precalentado a 180°C por 20 a 25 minutos, hasta que estén bien calientes y el queso doradito.

Podés hacerlos con espinaca, acelga o incluso zapallito rallado (bien escurrido). Si te sobra relleno, usalo para empanadas o tarta. Y si querés adelantarte, armá todo y freezá antes de hornear: después solo sacás, horno directo y comida lista sin estrés.

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