Duelo gastronómico: ¿Cuál es mejor, la pizza o las empanadas?
Son las opciones favoritas de los argentinos a la hora de pedir comida al delivery. Cada una tiene sus puntos altos y aspectos no tan atractivos. ¿Con cuál te quedás?
Cuando surge el apetito y hay ganas de comer algo sabroso, pero sin tener que cocinar, aparecen dos grandes opciones al alcance del teléfono: la pizza y las empanadas.
Ambas propuestas rankean alto en el podio de comidas más solicitadas al delivery, tanto en Argentina como en otros países latinoamericanos.
La pizza es, por goleada, el plato favorito para recibir en casa cuando hay visitas o, simplemente, cuando no hay ganas de cocinar. Mientras que las empanadas, ofrecen una mayor variedad de sabores con un relleno justo para cada comensal. Entonces, ¿cuál es mejor?
Pizza: puntos a favor Es un clásico de los argentinos: sentarse en un sillón a ver una película o un partido de fútbol mientras se degustan unas porciones de pizza, sin tener que armar demasiado despliegue. Las variables son infinitas en cuanto a gustos y medidas, y con tres porciones, habitualmente, una persona debería estar satisfecha. No es imprescindible que esté muy caliente, aun tibia y, por qué no, fría, siempre es rica. Las opciones para adquirirlas son muchas: todas las pizzerías ofrecen delivery. Se puede comer con jugos, gaseosas o vinos, aunque la cerveza -según dicen- es el mejor compañero. Puntos en contra Si no se come sentado a la mesa, las chances de mancharse la ropa aumentan, ya que a veces las porciones se tornan “ingobernables”. En familias en las que algunos tienen gustos diferentes, no es tan fácil ponerse de acuerdo con el tipo de pizza y los ingredientes a elegir. Por la manera de preparación que requiere la pizza, si la demanda en la pizzería es muy grande (como por ejemplo un sábado a la noche), la demora puede alcanzar horas de espera.