La mejor receta de medialunas para celebrar el Día Internacional del Croissant
En el Día Internacional del Croissant no podés perderte esta receta fácil de medialunas. que podés hacer con ingredientes que seguro tenés en tu casa. Es ideal para la merienda en familia del domingo. Leé el paso a paso y animate a prepararlas.
No resulta extraño que una de las mejores delicias que ha dado la bollería tenga su propio día internacional. Cada 30 de enero el mundo celebra el croissant, un auténtico manjar de textura crocante y aroma irresistible que se come en todas partes y en todo momento. Por eso te traemos la mejor receta de medialunas.
Gracias a su crujiente textura, su particular sabor entre dulce y salado y el potente aroma de la manteca, supo ganarse su lugar en el mundo. Cada bocado de un croissant aumenta rápidamente la cantidad de azúcar en sangre, lo que provoca un incremento de sustancias químicas como la dopamina, que brinda una sensación inmediata de placer.
Sin embargo, estos datos no terminan de hacer honor a las bondades de esta pieza hojaldrada. Parece una receta muy fácil de hacer, pero en realidad no lo es. Se necesita conseguir una masa con el punto justo de crujiente en todas las capas, una habilidad que lleva muchos intentos para alcanzar su forma habitual.
El croissant tiene la particularidad de ser rendidor y saciante sin resultar pesado, por eso es apto para consumir en cualquier horario. Su sabor se complementa muy bien con el café y los jugos de frutas, así como un vino tinto cuando se incorpora a una picada.
Por último, cabe destacar la experiencia sensorial de la degustación. Comienza con el “crunch” que produce el mordisco para luego sentir cómo se deshacen las láminas de hojaldre en el paladar y las papilas gustativas de la lengua interpretan lo obvio: el croissant es la mejor pieza de bollería en el mundo.
Colocar la masa con la doblez a la derecha, estirar de nuevo para darle forma rectangular de 6 mm de grosor. Darle un poco de anchura, y doblar un tercio de la masa sobre sí mismo empezando por la parte inferior. Cubrir con la parte superior para obtener tres capas de masa. Envolver y reservar en frío durante 30-40 minutos. Retirar y estirar la masa para obtener un rectángulo de 28 por 64 cm y un espesor de 5-6 mm. Con un cuchillo afilado grande cortar 1 cm de masa de cada lado del rectángulo, para revelar las capas. Cortar triángulos de 8 cm de base por 25 cm de largo, colocarlos sobre una bandeja, y reservar en la heladera por 15 minutos. Con un cuchillo, hacer una incisión de 5 mm en el medio de la base de cada triángulo, estirar ligeramente y envolver el triángulo sobre sí mismo.
¡Listo, a comer!