Lo que nunca hay que hacer con las sobras del asado, según un ingeniero en alimentos
Comparte prácticas seguras y efectivas para almacenar y reutilizar las sobras del asado, desmitificando costumbres populares y promoviendo hábitos saludables en la cocina.
No, no es recomendable guardar el asado —ni ningún otro tipo de sobra— en el horno para consumirlo después. Los restos de comida deben conservarse en condiciones seguras, y eso implica mantenerlos a una temperatura menor a los 5°C. “Lo correcto es colocar la carne en un recipiente y llevarla a la heladera hasta que se vaya a consumir. Dejarla en el horno puede ser riesgoso, sobre todo si no está limpio o si el asado no se cocinó adecuadamente, ya que podrÃa contaminarseâ€, explica Tomás Gill, ingeniero en alimentos e influencer.
Además, Gill destaca un punto clave sobre el proceso de descongelamiento: la carne debe pasar del freezer a la heladera, nunca dejarse a temperatura ambiente. “No se aconseja dejarla fuera porque puede favorecer el desarrollo de bacteriasâ€, agrega. También enfatiza la importancia de la higiene al manipular alimentos crudos: los cuchillos deben lavarse bien después de cortar carne, y es esencial utilizar tablas diferentes para carne y vegetales, para evitar la contaminación cruzada.
Los peligros de perder la cadena de frÃo en el asadoEl asado, más allá de ser una tradición muy arraigada, implica ciertos cuidados que no se deben pasar por alto si se quiere disfrutar sin riesgos para la salud. Desde el momento de la compra hasta el servicio en la mesa, es fundamental mantener la cadena de frÃo, evitar romperla durante el traslado y cocinar bien la carne para eliminar posibles bacterias como la Salmonella o el Escherichia Coli, que pueden estar presentes en productos cárnicos mal conservados o mal cocidos.
Estas bacterias pueden causar intoxicaciones alimentarias graves, con sÃntomas como fiebre, vómitos, diarrea y deshidratación, y en casos más severos —particularmente en niños, adultos mayores o personas inmunocomprometidas— pueden derivar en complicaciones que ponen en riesgo la vida.
También es clave prestar atención al manejo de los utensilios durante la preparación del asado. Usar la misma pinza o cuchillo para la carne cruda y la cocida puede provocar contaminación cruzada. Además, al momento de servir, se recomienda no dejar la carne más de dos horas a temperatura ambiente, especialmente en dÃas calurosos. Con simples precauciones y buenas prácticas de higiene, el ritual del asado puede disfrutarse plenamente, sin poner en riesgo la salud de quienes se sientan a la mesa.