¡No tires la cáscara de sandÃa! Asà podés convertirla en un verdadero superalimento
Las personas suelen consumir la parte roja de la sandÃa y desechar la verde, pero la cáscara tiene múltiples beneficios nutricionales, asà como usos culinarios.
Muchas personas se limitan a comer la pulpa roja de la sandÃa y descartan la parte blanca y verde, sin saber que la cáscara puede convertirse en un verdadero superalimento. No solo es comestible, sino que contiene nutrientes valiosos y compuestos beneficiosos para la salud que ayudan a mejorar la digestión, la circulación y la función muscular. Incluirla en la dieta puede ser una forma sencilla de aprovechar al máximo esta fruta.
La cáscara de sandÃa posee fibra, vitaminas y minerales que contribuyen a una alimentación más completa. Además, contiene citrulina, un aminoácido que ayuda a mejorar la circulación sanguÃnea y favorece la recuperación muscular. Su textura y sabor se prestan para múltiples preparaciones, tanto dulces como saladas, permitiendo no solo convertirlo en un ingrediente versátil y nutritivo en la cocina, sino también ahorrar dinero.
Beneficios de comer cáscara de sandÃaConsumir la cáscara de sandÃa aporta varios beneficios para el organismo:
Fibra: Ayuda a regular el tránsito intestinal y mejora la digestión. Vitaminas: Contiene vitamina C y vitamina A (betacarotenos), que fortalecen el sistema inmunológico y benefician la piel y la vista. Minerales: Fuente de potasio y magnesio, que favorecen la función muscular y el equilibrio de lÃquidos. Baja en calorÃas: Ideal para sumar volumen y fibra a la dieta sin aumentar excesivamente las calorÃas. Citrulina: Aminoácido que se transforma en arginina en el cuerpo, aumentando la producción de óxido nÃtrico, lo que mejora la circulación y la presión arterial, y ayuda a la recuperación muscular. Antioxidantes: Ayuda a reducir el estrés oxidativo y protege las células frente a daños.Conocé 5 formas de preparar cáscara de sandÃa y aprovechar sus nutrientes:
Encurtida Pelar la cáscara verde externa y cortar la parte blanca en tiras o cubos. Hervir unos minutos y escurrir. Cocinar en un almÃbar de azúcar, vinagre y especias (canela o clavo) hasta que se ablande. Guardar en frascos y consumir como aperitivo o acompañamiento dulce. Salteada Cortar en tiras finas la cáscara blanca. Saltear con aceite, ajo, cebolla y otras verduras al gusto. Servir como acompañamiento nutritivo y crujiente. Batidos o jugos Pelar la cáscara y cortarla en trozos pequeños. Licuar con agua, limón y un poco de miel o azúcar. Beber como refresco nutritivo que aporta fibra y citrulina. Mermelada Cocinar la cáscara picada con azúcar, jugo de limón y especias como jengibre o canela hasta que espese. Ideal para untar en tostadas o acompañar postres. Pickles Cortar en tiras y poner en vinagre con sal, pimienta y hierbas aromáticas. Dejar reposar en la heladera y usar como acompañamiento de platos principales.