Pancitos de salame y queso: la receta perfecta para tus meriendas y picadas
Esta receta de pancitos esponjosos y económicos son ideales para acompañar los mates de la tarde o también para sumar en cualquier picada y sorprender a tus invitados.
Si estás buscando una receta deliciosa para tu merienda o tu próxima picada, estos pancitos de salame y queso son la solución perfecta. Además de ser económicos, son esponjosos y perfectos para acompañar fiambres, distintos tipos de quesos o algún dip.
Â
Los pancitos saborizados son un clásico que nunca falla, al ser súper versátiles y deliciosos, podés disfrutarlos en cualquier ocasión. En esta receta, te mostramos cómo prepararlos con salame y queso, pero las posibilidades para saborizarlos son infinitas. AnÃmate a experimentar y crear tus propias combinaciones para sorprender a todos en la merienda o en tu próxima picada.
Receta para preparar los pancitos saborizados de salame y queso Ingredientes 600 gr de harina 000 5 gr de levadura seca (25 gr fresca) 350 cc de agua 1 cucharada grande de azúcar 1 cucharadita de sal 20 gr de manteca derretida 100 gr de salame (podés reemplazarlo también con longaniza) 100 gr de queso semiduro cortado en cubosÂ
1) En un recipiente, colocar la harina, hacer un hueco y por fuera de él colocar la sal (esto es para que no tome contacto directo con la levadura y la “mateâ€). En el centro de la corona de harina, agregar el azúcar o miel, la levadura fresca y un chorrito de agua tibia. Dejar reposar tapado y en un lugar cálido para que la levadura fermente.
2) Cuando la levadura haya crecido, agregar el resto del agua y comenzar a amasar hasta obtener un bollo liso. Cuando tengas la masa formada, agregar la manteca derretida y seguir amasando hasta que quede lisa y suave.
3) Cuando tengas la masa hecha, dejala en el bowl, tapada y en un lugar cálido para que repose, mÃnimo 1 hora.
4) Cuando la masa haya duplicado su volumen, amasar un poco más para desgasificar y agregar el salame cortado en trozos pequeños. En este punto podés optar por agregar los saborizantes que prefieras, algunas ideas son: jamón, diferentes tipos de queso, orégano, cebolla, ajo, aceitunas, etc.
5) Cortar pequeñas porciones de la masa y cubrir de a uno los trozos de queso cremoso. Una vez terminados, colocarlos en una placa apta para horno y hornearlos a temperatura media por 15 o 20 minutos, o hasta que tomen un color dorado.
Â
Tips adicionales:
Para un acabado más crocante, podés pincelarlos con un poco de aceite de oliva antes de hornearlos. Podés sumar distintos tipos de quesos, como provolone o mozzarella, para obtener diferentes texturas y sabores. Agregar hierbas aromáticas como orégano o romero a la masa les dará un toque especial.Â