MERIENDA

Receta de Isla Flotante, un postre dulce y liviano pero irresistible para sorprender en casa

Originario de Francia pero muy popular en Argentina, la Isla Flotante es un postre elegante y fácil de preparar que combina texturas suaves y sabores delicados. Mirá el paso a paso.

La Isla Flotante es uno de esos postres clásicos que nunca fallan: dulce, liviano y con una textura esponjosa que conquista a grandes y chicos por igual. Lo mejor es que esta receta se prepara con pocos ingredientes y en simples pasos, ideal para sorprender en la merienda o una cena especial.

Originario de Francia y conocido como “Île flottante”, este postre combina elegancia y simpleza. A lo largo del tiempo se volvió popular en distintos países, incluida Argentina, gracias a su contraste único de texturas y a una presentación vistosa que lo convierte en una verdadera tentación.

En esencia, la Isla Flotante es un gran merengue esponjoso que se sirve sobre una base de salsa cremosa. Su textura es ligera y aireada, y aunque a simple vista puede recordar al clásico flan casero, se diferencian claramente: el flan es una natilla cuajada con huevos y leche, de consistencia más firme y densa, aunque igual de suave al paladar.

Ingredientes para preparar una Isla Flotante casera y deliciosa

Los ingredientes son simples y se pueden encontrar en casa. El listado incluye:

6 claras de huevo a temperatura ambiente. 12 cucharadas de azúcar. 1 cucharada de fécula de maíz (maicena). 1 cucharadita de polvo de hornear. Caramelo: 7 u 8 cucharadas colmadas de azúcar (podés ajustar según el tamaño del molde).
La Isla Flotante es un postre sabroso y muy fácil de hacer (Imagen ilustrativa).

Aunque esta versión no la incluye, algunos agregan leche y esencia de vainilla para darle más sabor y suavidad

Cómo preparar Isla Flotante: paso a paso Caramelizar el molde: colocá el azúcar directamente en un molde de aluminio (el mío era de 2 litros) y, a fuego bajo, mové constantemente hasta que el caramelo cubra bien toda la superficie. Reservá. Preparar el merengue: poné las claras en un bol y, con batidora al máximo, agregá el azúcar poco a poco hasta obtener un merengue firme y sostenido. Incorporar los secos: tamizá la fécula de maíz y el polvo de hornear sobre el merengue e incorporá suavemente con movimientos envolventes para no perder aire. Verté la mezcla dentro del molde acaramelado. Cocinar: tapá con papel aluminio. En horno eléctrico cociná a 160grados durante 45 minutos. Si usás horno a gas, a 200 grados a baño María. Es normal que el merengue baje un poco. Dejá enfriar dentro del horno apagado y luego llevá a la heladera de un día para otro. Desmoldar: colocá el molde sobre la hornalla a fuego bajo y ayudá a despegar los costados con un cuchillo a medida que el caramelo se funde. Una vez cedido, invertí el molde sobre el plato con cuidado y dejá que el caramelo restante se derrita con unas gotas de agua si hace falta. Servir: terminá de bañar la Isla Flotante con el caramelo y, si querés, acompañá con una salsa de dulce de leche fácil de preparar, para un toque extra irresistible. Consejos clave para preparar la Isla Flotante

Asegurate de que el bowl y las varillas estén impecables y sin rastros de grasa. Las claras deben estar a temperatura ambiente y el azúcar se incorpora lentamente, en forma de lluvia, para lograr un merengue brillante y estable. Cociná a baja temperatura en baño María y dejá enfriar gradualmente dentro del horno para que no se desinfle.

Batí las yemas con azúcar hasta que blanqueen y templá la leche caliente lentamente al incorporarla. Cociná a fuego bajo sin que hierva, revolviendo constantemente, hasta que la crema nappe la cuchara: al pasar un dedo por el dorso, la línea se mantiene.

Un postre de origen francés ideal para conquistar cualquier paladar (Imagen ilustrativa).

Usá solo azúcar en sartén a fuego medio-bajo y mové la sartén suavemente hasta que tome un dorado claro. Retirá del fuego al instante para evitar que se amargue y podés usarlo para bañar el merengue al final.

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