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Receta de "Karelian pie": ¿Cómo preparar las mini tartitas finlandesas que se hacen en minutos y te salvan cualquier comida?

Crujientes por fuera y suaves por dentro, estas mini tartitas son de esas recetas prácticas que podés hacer con lo que ya tenés en casa y resolver un almuerzo liviano, una picada improvisada o una cena rápida sin complicarte de más.

La Karelian pie es una mini tartita tradicional de Finlandia hecha con una masa fina y un relleno cremoso, generalmente de arroz. Su forma abierta y rústica la hace tan simple como tentadora, y lo mejor es que se prepara en pocos pasos con ingredientes básicos. 

Es de esas recetas que combinan textura crocante por fuera y suavidad por dentro en cada bocado, perfectas para una picada, un almuerzo liviano o para acompañar una sopa en días frescos. Estos bocadillos se adaptan a cualquier momento del día y aunque su nombre suene lejano, es una opción práctica y rendidora, de esas que te resuelven la comida sin complicaciones.

¿Cómo preparar la "Kerelian pie" y sorprender a todos en la mesa con sabores nuevos?

¿Cómo preparar la "Kerelian pie" y sorprender a todos en la mesa con sabores nuevos?

La Karelian pie nació en la región de Carelia, un territorio histórico ubicado entre Finlandia y Rusia, donde durante siglos fue parte de la cocina cotidiana de las familias campesinas. En sus comienzos se preparaba con lo que había a mano, cebada o papa y recién más tarde el relleno de arroz se volvió el más popular. 

Con el tiempo, esta receta sencilla y económica se transformó en un símbolo de la identidad culinaria finlandesa y hoy es uno de los platos más representativos del país.

Ingredientes

1 taza de arroz blanco2 tazas y media de leche½ taza de agua (para el relleno)1 cucharada de mantecaSal a gusto1 taza de harina de centeno Â½ taza de harina de trigo común½ taza de agua tibia (para la masa)1 pizca de sal extra para la masaOpcional para servir: 1 huevo duro picado mezclado con manteca 

Paso a paso:

-Primero prepará el relleno colocando el arroz con el agua en una olla y cocinando a fuego medio hasta que absorba el líquido. Sumá la leche caliente de a poco y seguí la cocción a fuego bajo, revolviendo seguido para que no se pegue, hasta que quede una preparación bien cremosa y espesa. Incorporá la manteca y salá a gusto. Retirá del fuego y dejá enfriar completamente antes de usar.

-Para la masa, mezclá las harinas con la sal en un bowl, agregá el agua tibia y uní hasta formar una masa firme pero flexible. Amasá unos minutos hasta que esté lisa. Dividí en pequeñas bolitas y estirá cada una hasta lograr discos finos. Colocá una cucharada de relleno en el centro y pellizcá los bordes hacia adentro dejando el centro descubierto, formando la clásica silueta ovalada.

-Acomodalas en una placa apenas enharinada y horneá a 200-220 °C durante 10 a 15 minutos, hasta que los bordes estén firmes y levemente dorados. Al sacarlas, podés pincelarlas con manteca y servir tibias, solas o con la mezcla tradicional de manteca y huevo duro por encima.

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