Gatito contrabandeaba celulares en la cárcel y acabó "preso"
La PolicÃa Penitenciaria de la cárcel de La Reforma, en Costa Rica, interceptó a un felino que cargaba en su cuello un saco con aparatos telefónicos y accesorios. Mirá el video de la "detención".
El Ministerio de Justicia y Paz de Costa Rica informó que la PolicÃa Penitenciaria de la cárcel de La Reforma, en la provincia de Alajuela, interceptó a un gato que llevaba un saco colgado del cuello en el que llevaba un teléfono celular y demás accesorios vinculados al aparato.
El animal fue capturado durante la noche del lunes mientras se dirigÃa a la unidad de mÃnima seguridad del penal, luego de atravesar un tomatal y saltar una reja. Las autoridades vieron algo sospechoso en el felino y lo siguieron.
No obstante, el felino se escabulló y se escondió en una alcantarilla. Luego de dos horas de espera por parte de los penitenciarios, salió de su escondite y pudieron decomisarle el teléfono celular, un cargador y unos auriculares.
#VuelveSanto | #Virales con @egodoyvallejos en #SantoDÃa Gato cómplice y encerrado pic.twitter.com/IAi255ShsX
— Crónica Televisión (@CronicaTV) 18 de abril de 2018Según sostuvo Pablo Bertozzi, director de la PolicÃa Penitenciaria, los presos entrenan a los felinos para poder ingresar los teléfonos a la cárcel, lo que les posibilita coordinar crÃmenes y, como es en el caso de las estafas, hasta cometerlos.
"Nuestra preocupación es lo que implica y significa a nivel de delincuencia el ingreso de celulares, esto permite la continuidad de acciones delictivas desde las cárceles", afirmó el director.
Por otro lado, en Costa Rica ya se han registrado casos similares utilizando animales. En 2015, la la PolicÃa penitenciaria detectó, también en la cárcel de La Reforma, a una paloma que transportaba 14 gramos de cocaÃna y 14 gramos de marihuana adheridas al cuerpo.Â
El ave negra, cargaba una bolsa del mismo color llena de la droga, habÃa sido entrenada para entrar al penal y entregar la dosis a algunos de los reos.
Asimismo, en 2013, en la cárcel de Arapica, Brasil, se registró un caso similar en que presos entrenaban gatos para que lleven a prisión instrumentos para su escape.Â
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