Granjero protesta contra el ave nacional yanqui: le está comiendo todos los corderos
Un pequeño ganadero del estado de Idaho perdió 54 animales por picaduras del águila blanca, protegida por las leyes locales por ser sÃmbolo de su paÃs. Por esa razón no está habilitado para combatir la plaga.
Rocky Matthews, propietario de una granja en el estado de Idaho, tiene que defender a sus ovejas de un cazador poco común, el águila blanca. Hasta el momento las aves asesinaron a 54 de sus animales y el granjero ya no sabe qué hacer para combatirlas, ya que la ley no está de su lado.
El águila calva es el ave nacional de los Estados Unidos y está protegida incluso por leyes, como la Ley de Protección del Ãguila Blanca y Golden, "que "prohÃbe a cualquier persona, sin un permiso emitido por el Secretario del Interior, de 'tomar' águilas calvas o reales, incluidas sus partes, nidos o huevos".
Matthews confesó que al principio sospechó que alguien estaba matando a sus corderos con una pistola. "Todos los animales tenÃan heridas punzantes de la circunferencia de un lápiz número 2", explicó. Esta teorÃa la sostuvo hasta que vio con sus propios ojos a un águila ir tras el rebaño, de pronto ya tenÃa un culpable.
Estas aves han estado en su propiedad por más de 20 años y nunca habÃan atacado a sus animales. Actualmente el nido está conformado por dos adultos y al menos dos crÃas de aguilucho. “Nunca se han cruzado hasta este año. (…) El daño debajo de la piel es cien veces mayor que lo que se ve en el exterior", confesó el granjero.
La perdida de corderos afecta tanto a la granja como al bolsillo de Matthews, quien estima que perdió alrededor de 7.500 dólares por los 54 animales asesinados.Â
Lyn Snooddy, bióloga regional de vida silvestre del Departamento de Pesca y Caza de Idaho, reveló algunos detalles de la caza de estas grandes aves. Explicó que atacan a los animales desde el aire y que utilizan sus garras, de considerable largo, para sujetarlos. Con este modus operandi, pueden cortar las arterias y esperar a que el animal se desangre.
Lo curioso del caso es que solo atacan a las ovejas por deporte, ya que no se alimentan de ellas. "Realmente creo que estaba perfeccionando sus habilidades porque no matas a siete de ellos por necesidad", comentó el granjero al respecto.
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A Matthews finalmente se le presentaron dos escenarios. “PodrÃa solicitar un permiso federal de depredación de aves migratorias con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. O podrÃa trasladar sus animales a otro pastizal. Este permiso de proporcionarÃa un alivio a corto plazo hasta que se puedan tomar medidas no letales a largo plazoâ€, informó el medio local Magic Valley.
Al principio decidió optar por la segunda opción y mover a su rebaño a un lugar diferente, lo cual no resultó. ¿El motivo? Las aves comenzaron a perseguir a las ovejas más viejas. Entonces, decidió comenzar con el papeleo para la primera opción. Según se supo, de aprobarse el permiso el estado le pagará el 75% del valor de mercado del ganado.
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