Por extraña enfermedad, pibe de 5 años parecía de 15

A los 2 años empezó a crecerle el vello púbico. En el colegio resaltaba porque parecía mucho mayor que sus compañeritos. A los 12 años se puso de novio y comenzó a consumir drogas. 

Con 2 años empezó a crecerle su primer vello púbico. Algo que suele suceder a partir de los 12 años en la vida de un hombre, cuando el cuerpo entra en la pubertad. Pero el estadounidense Patrick Burleigh sufre una mutación es tan rara que a los 5 años ya parecía de 15.

Su infancia no fue sencilla. De la misma manera que su padre y antes su abuelo, padece de la enfermedad testotoxicosis, conocida como conocida como “pubertad precoz” que desencadena los cambios físicos asociados con la adolescencia.

"Cuando tenía 6 o 7 años ya estaba habituado a ser mirado y observado físicamente. Era claramente diferente", expresó el hombre.

Patrick sufre de una extraña enfermedad que provoca que sus testículos crean que ha llegado el momento de producir testosterona. Patrick vivía en Nueva York y su apariencia causaba asombro en cualquier lugar o evento infantil. Tiene incontables recuerdos de momentos en los que lo pasó mal

Patrick Burleigh con 3 años. (Gentileza: BBC)

Mi primer recuerdo es el sentimiento de estar socialmente fuera de lugar, sentirme grande. Porque no era solo el pelo púbico, eran los cambios físicos. A la edad de 4-5 años tenía el cuerpo de un chico de casi 10. Sentía que no encajaba y eso marcó mi infancia“, explicó. Su apariencia era la de un adolescente, pero su comportamiento era el de un niño.

Además, los especialistas no encuentran explicación, mencionan que es una extraña mutación, y estiman unos 1.000 casos como máximo a nivel mundial, aunque no se puede precisar ese número.

"Estaba yendo a clase de natación y mi madre me llevó a los vestuarios femeninos porque yo tenía 4 años pero parecía mucho más mayor. Una mujer nos regañó y empezó a hablar a gritos, avergonzándonos", contó  y dijo que cuando ocurrían escenas como esta, su madre trataba de explicar a la gente lo que pasaba, pero solían responder con escepticismo.

"Era duro para mí, pero también para ella. Psicológicamente era muy estresante", contó Patrick, revelando cómo era la relación con su madre.

Patrick Burleigh con su equipo de béisbol, cuando tenía 5 años. (Gentileza: BBC)

Un día su mamá vio una publicidad en el diario sobre un análisis médico que estaba buscando pacientes con esa mutación genética para elaborar un estudio en profundidad. Entonces decidió llevarlo para que lo analicen. De esta manera el joven se convirtió en un conejillo de indias para los experimentos.

Patrick empezó a pasar dos semanas cada 6 meses en el hospital y a cambio recibió el tratamiento gratuito para su patología.
 

"La gente me veía como un bicho raro".
 

De ese período Patrick cuenta que se acuerda de una bolas "llavero" que eran en realidad un instrumento médico que servía para comparar sus testículos y saber qué tamaño tenían.

"Así que allí estaba yo, tumbado en la cama, con mi madre al lado y con un montón de médicos y enfermeras alrededor que llevaban lo que parecía un llavero con bolas de madera", detalló.

"Me hacían todo tipo de exámenes. Me medían los testículos, que era una de las principales variables para determinar mi edad física", explicó.

Los síntomas comenzaron a normalizarse cuando cumplió 10 años: “Tenía que tomar muchas pastillas y durante mucho tiempo me ponían una inyección en la pierna todas las noches. Si estaba durmiendo en casa de un amigo, mi madre aparecía para ponérmela y se volvía a casa”.

Patrick Burleigh, con la camiseta de los Mets con sis compañeros de clase. Todos tenian 5 años. (Gentileza: BBC)

En el colegio su vida no mejoraba. Se sentía "grande, peludo y con ganas de pelea". En parte, era su forma de responder al acoso escolar.

"Fui etiquetado como el chico malo de la escuela, lo que es frustrante porque no quería ser ese niño. Nadie quiere", recuerda. Luego de ser tratado como un chico problemático, Patrick comenzó a comportarse como tal, a fumar cigarrillos cuando tenía 9 años y marihuana un poco más tarde.

Cuando tenía 11 años los médicos decidieron sacarle el tratamiento ya que consideraban que su cuerpo estaba al mismo nivel que cualquier otro niño de 17 años. Entonces las cosas empeoraron. "Todas las hormonas que había estado retenidas con la medicación, se liberaron de repente y todo el mal comportamiento se acentuó", explicó.

El niño empezó a salir con una chica que tenía 17 años cuando el solo tenia 12. Le había dicho que tenía 16 y le creyó. Con ella, probó una noche el LSD. "Me tomé dos pastillas. Una dosis el doble de lo normal. A la mañana siguiente le dije a mis padres que no quería ir al colegio. Todavía estaba alucinando", contó.

Por su historial de abandono escolar, sus padres lo mandaron al colegio. "Le conté a mis amigos a la hora del almuerzo. Por supuesto, exageré diciendo que había sido fantástico y a uno de ellos se le ocurrió que sería buena idea echárselo en la bebida a alguien sin que se diera cuenta".

Sin embargo uno de sus amigos empezó a sentirse mal, y Patrick tuvo que confesar. "Me arrestaron. Me hicieron salir del colegio esposado y me metieron en un coche de policía. Fue un punto de inflexión en mi vida".

Cuando se dio cuenta de como estaba encaminado su vida hizo un verdadero cambio a la edad de los 15 años: “Olvidé a los amigos que se drogaban. Comencé a estudiar, a hacer deporte y decidí que quería ir a la universidad. Empecé a lidiar con esto igual que había hecho mi padre. No le conté a nadie mi enfermedad ni el comportamiento que había tenido. Me avergonzaba de mi pasado y no quería que nadie me juzgara”. 

Patrick consiguió así reconciliarse consigo mismo. “De alguna manera, contar mi historia fue reparador”, reveló.

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