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Se帽ora llev贸 a arreglar el celular porque pens贸 que estaba roto, pero el t茅cnico le revel贸 una desgarradora realidad

La secuencia caus贸 furor en las redes sociales. A pesar del dolor que caus贸 en un principio, la historia tuvo un final feliz.

El video de una se帽ora que se quiebra en llanto frente al mostrador de un local de servicio t茅cnico para celulares se hizo furor en Facebook. El diario mexicano Milenio cont贸 la triste historia que hay detr谩s de esas im谩genes.

Resulta que una mujer de edad avanzada fue al local para pedirle a uno de los empleados que le solucionara un problema que ten铆a con su celular. La se帽ora le coment贸 que su tel茅fono no recib铆a llamadas desde hace varios meses.

鈥淭engo m谩s de un a帽o que mis hijos no me contestan, y yo me pregunto: 鈥樎縬u茅 pasa?鈥 Pues el celular es el que no sirve. 驴C贸mo no me van a hablar mis hijos?鈥, cont贸 Aurora Hern谩ndez, la protagonista del video.

El empleado, viendo la buena voluntad de la mujer, decide aprovecharse y le dice que podr铆a reparar el tel茅fono por una suma exagerada de plata. La se帽ora, al escuchar el precio, se descompone y rompe en llanto frente al mostrador.

Sin embargo, antes de irse, otro empleado que escuch贸 los sollozos de la se帽ora se acerc贸 y le pregunt贸 qu茅 estaba pasando. 鈥淔ui con ese y me cobra un mont贸n... Yo no tengo ese dinero, yo lo 煤nico que quiero es hablar con mis hijos鈥, le explic贸 Hern谩ndez al diario.

El empleado, conmovido, decide revisar el celular de la se帽ora sin pedirle un peso. Tras chequearlo con cuidado, se da cuenta de que el tel茅fono est谩 en perfecto estado.

Seg煤n el diario mexicano, el problema del celular era que ninguno de los hijos de la mujer se preocupaba por llamarla. Apesadumbrado, el empleado usa su propio celular para llamar al hijo de la se帽ora y le cuenta la angustiante situaci贸n, pidi茅ndole que se comunique con su madre.

鈥淢e trajo el celular para arreglar porque no anda. Lo 煤nico que quiere es hablar con ustedes. No s茅 si pueda hacerle ese milagro. Les dejo mis datos por si quieren venir a verla鈥, le dijo el empleado al hijo.

Pero esta historia tiene un final feliz: seg煤n el medio, unos d铆as despu茅s, Aurora volvi贸 al local con un joven, que parec铆a ser su hijo. Le agradeci贸 al t茅cnico por su ayuda y cuando intent贸 pagarle, 茅l se neg贸 a aceptar el dinero.

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