Un espanto: de tanto bucear qued贸 deforme

El hombre padece una extra帽a condici贸n que 茅l atribuye a un accidente laboral. Conoc茅 su historia y mir谩 las impactantes fotos.

Alejandro Ramos聽es un聽buzo peruano聽que padece un聽煤nico e in茅dito caso聽en la historia del buceo de聽deformidad en todo su cuerpo, bautizado el problema de Willy, como lo llama su familia.

脡l est谩 convencido de que todos estos males son las secuelas de un聽accidente laboral聽que sufri贸 a finales de 2013 mientras聽buceaba a m谩s de 30 metros de profundidad聽en el mar cuando聽pescaba mejillones聽en Per煤. Minutos despu茅s de haber salido a la superficie, el cuerpo de Ramos聽comenz贸 a hincharse hasta niveles descomunales.

Sus extremidades, del codo para arriba, tienen un contorno de 62 y 72 cent铆metros cada uno, y son el centro de atenci贸n de las miradas de toda persona que pasa cerca de 茅l.

Sus聽pectorales, inflados, cuelgan sobre un est贸mago que, al igual que la聽espalda, caderas y muslos; tambi茅n presenta un volumen mayor聽al que deber铆a. Al factor est茅tico se suman el dolor de huesos que le impide caminar con normalidad y el silbido que emite su pecho cada vez que respira.

Un buzo nunca sale de pesca solo. Uno o m谩s tripulantes se encargan de recibir el producto recolectado y de alimentar con gasolina cada 90 minutos una m谩quina que comprime aire y se lo env铆a a trav茅s de una manguera que ha de ponerse directamente en la boca, ya que la mayor铆a de mariscadores peruanos no cuentan con reguladores, un accesorio que les garantizar铆a entre 10 y 15 minutos de ox铆geno en caso de emergencia.

Aquella tarde,聽una lancha se acerc贸 demasiado a la embarcaci贸n para la que Willy trabajaba, provocando聽que聽una h茅lice rompiera la manguera y conden贸 al buzo a tener que subir de golpe 36 metros. Un trayecto de pocos minutos, pero que pod铆a haberle costado la vida.

El aire que recib铆a, est谩 compuesto en un 78 % por聽nitr贸geno. La presi贸n del fondo del mar hace que este se disuelva y busque refugio en el tejido graso. Pero, durante el regreso a la superficie,聽el nitr贸geno se mete en el sistema sangu铆neo, donde comienza a retomar su condici贸n gaseosa.

Por eso, los buzos necesitan subir a tramos, con paradas cada cierto tiempo. Un ascenso r谩pido puede empujar al nitr贸geno a crear burbujas demasiado grandes que obstruyan la circulaci贸n de la sangre.

Una subida lenta, en cambio, le da al gas el tiempo suficiente para viajar por los vasos sangu铆neos, mientras a煤n tiene poco volumen, hasta llegar a los pulmones, que lo expulsar谩n del organismo, seg煤n 24 con.

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