CRÓNICA DEL ASCENSO

La historia de vida de Joaquín Rodríguez: cambió el arco por el banderín de asistente

Joaquín Rodríguez contó por qué colgar los guantes para convertirse en juez de línea.

Los caminos del fútbol suelen ser realmente impredecibles. Así como algunas grandes promesas se terminan perdiendo en el camino, otros que arrancaron su carrera peleando desde bien abajo lograron escribir su nombre en lo más alto de este deporte y consiguiendo hazañas impensadas. Pero también hay historias tan poco comunes que por momentos parecen increíbles. Ese es el caso de Joaquín Rodríguez, un arquero que decidió colgar los guantes para tomar la bandera y convertirse en juez de línea.

Rulo había conseguido hacer historia en Primera División defendiendo la camiseta de Real Pilar bajo la dirección técnica de Rodolfo De Paoli. En abril del 2018, con 22 años de edad, consiguió tener la valla invicta durante 425 minutos, alcanzando así un récord inédito hasta esa fecha. Como si eso fuera poco la marca que consiguió en ese momento sirvió para quebrar una marca que le pertenecía en ese entonces al arquero de River Plate, Leandro Chichizola. El arquero santafesino de San Justo, quien actualmente milita en Parma Calcio de la Serie A, había permanecido 394 minutos sin recibir goles en 2011.

Tiempo después, más precisamente a fines del 2021, esa marca volvería a ser superada por otro jugador del Monarca: Alan Sosa. Tras ocho partidos con el arco en cero logró alcanzar un récord de 791 minutos sin recibir goles.

 

Salto a Europa

Joaquín Rodríguez pudo vivir el sueño de muchos jugadores: jugar en el Viejo Continente. Después de un paso por Atlas emigró a Cataluña, en España, donde realizó algunas pruebas: primero en el Centre d´ Esports L´Hospitalet y luego en el Training Camp 2019, evento en el cual se seleccionan jóvenes talentos de todo el mundo.

En este último fue elegido como un futbolista destacado y poco después se convirtió en jugador del CE Júpiter, equipo que militaba en la Primera Catalana. El argentino permaneció allí durante un tiempo para luego pegar la vuelta a nuestro país, donde su carrera terminaría dando un giro sumamente inesperado.

Grandes cambios

Los impredecibles caminos del fútbol (y de la vida en general) llevaron a Joaquín de un lado al otro de la línea de cal. Después del récord que había conseguido en el fútbol argentino y su experiencia en el ascenso español Rodríguez le dio un giro a su carrera profesional: hizo el curso de árbitro y se transformó en juez de línea.

Aunque lleva poco tiempo como colegiado ya tuvo su estreno al costado del lateral. El sábado 15 de junio dijo presente en el empate a uno entre Mercedes y Ballester ,por la 22ª jornada del Apertura de la Primera C, y luego tuvo participación también en la Copa Proyección de Reserva de Primera División. En esa oportunidad formó parte de la terna arbitral en el encuentro entre Riestra y Vélez en la casa del Malevo. Luego, también vio acción en otros encuentros tanto de la C como el Promocional Amateur. De esta manera, Joaquín Rodríguez puede contar que sabe muy bien lo que es estar de un lado y del otro del mostrador...o de la línea de cal.

Si bien es una historia poco común, no es única. Ignacio Lupani, árbitro de recorrido en el ascenso, tuvo un pasado como jugador. Entre 2003 y 2005 se desempeñó como mediocampista de Ferrocarril Urquiza (hoy UAI Urquiza tras las fusiones del Club Deportivo UAI y el propio Ferrocarril Urquiza, etapa en la que disputó 14 partidos y convirtió un gol.

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