"Tuve dos parejas con las que fui feliz, pero con finales traumáticos"

EXCLUSIVO La actriz dialogó con DiarioShow.com sobre su vida amorosa y los momentos difíciles que le tocó vivir, el recuerdo de su padre Juan Carlos, su cruce con Andrea Rincón y mucho más. Enterate en la nota.

@Daro_perez

 

Con Romina Gaetani ya había trabajado en la novela "Mil millones" hace muchos años, pero no compartíamos escenas, porque ella era del mundo de los ricos, y yo era más del pueblo, obvio”. Más tarde Iliana Calabró dirá que le cuesta mucho definirse en pocas palabras, pero esa obviedad de la que habla es la que mejor la pinta.

Ella es popular en el significado más grande que pueda tener el concepto, y lo sabe, es consciente de que su público son las masas. Popular a nivel hereditario, con un padre querido por todos y del que ella mamó la profesión, y a niveles extremos, con fans que se hacen tatuajes de su cara aunque a ella no le guste. El retrato de una mujer completa, amorosa, humilde y talentosa en charla exclusiva con DiarioShow.com.

“En enero me tiré a chanta, pero hace un tiempito volví a entrenar. Como mínimo salgo a caminar porque si no, retomar de la nada el entrenamiento fuerte es mucho. Hay que mantener el estado físico y yo soy muy disciplinada. El teatro te mata con la actividad y los horarios en termporada, y termino acostándome a las seis de la madrugada, cuando esa es la hora a la que me suelo levantar”, expresó.

¡La artista se confesó con DiarioShow.com!

La conversación con Iliana comienza con su rutina física, pero porque ella siente que su cuerpo es su templo, y el equilibrio forma parte de lo externo y lo interno.

“Mi cuerpo es automático. Estoy muy acostumbrada a tener mucho registro de qué como, cuánto duermo, si descanso, si me estreso. Cuando yo veo que duermo mal, siento que necesito la actividad física. Cuando retomo se me armoniza todo. La alimentación es importantísima. Este año, a diferencia de otros, la obra ('Perfectos desconocidos') me exige estar un poco más delgada para encararlo. Y con una dieta más natural hace que después todas las necesidades fisiológicas se cumplan de manera más natural. Todo ayuda a que uno se mantenga en mejores condiciones, más cuando uno tiene altos niveles de estrés, que a veces uno no se da cuenta que está atravesando”, contó.

Pasión de multitudes

Más allá de su agenda laboral y personal, Calabró hace un esfuerzo extra, en forma de agradecimiento. “Atender las redes, los llamados de los fans, que se hace imposible a veces con todos”, afirma. Es que la popularidad la hace querida, y la querencia la transforma en una personalidad muy requerida.

“Acá salís a la calle y basta que uno te reconozca para que se detengan más personas, te quedes media hora sacándote fotos. Soy muy dedicada a esto. Cuando salimos del teatro y vamos a cenar, termino siendo como la novia del restaurante, sacándome fotos con todos. Tratás de retribuir al público todo ese cariño que te demuestran todo el año, por la pantalla, en persona, que te elijan por sobre todo”, reveló.

Pero el fanatismo por la actriz va más allá de los límites normales, y varias seguidoras se tatuaron su cara, algo más normal en ídolos de la música y el deporte. Porque, al parecer, Iliana es pasión de multitudes: “Una se tatuó dos caras mías Vicky. Me decía que la tenía que aggiornar, una con el cabello colorado y otra con el tono que tengo ahora. ¡No me gusta! Otras tienen mi nombre. Otra corazones, saben que no me gusta y se tatúan igual. Pero muy loco, raro. Me dan tanto cariño que a veces siento que no sé cómo demostrar todo lo que les agradezco”.

Iliana se ganó el cariño y reconocimiento de la gente.

-¿Qué es lo que genera Iliana? Ella no dirá que no sabe por qué la siguen con tanta vehemencia, pero en sus propias palabras, cuando habla del vínculo que la acerca a la gente, se encuentra fácilmente la respuesta: “Me acerco en momentos que noto que el otro necesita. No contesto por obligación en redes, lo hago sinceramente con cariño y hay gente que te sigue y atraviesa momentos difíciles. No es casual que Dios te ponga a esas personas en el camino, que se acerquen tratando de buscar ayuda. Así como me acompañan en mi carrera, uno se tiene que dar el espacio para acompañar, si está enferma, internada, o algún problema familiar, me gusta estar presente. Esto hace a esa incondicionalidad, que pasan los años y las que eran mis chiculinas (sic) ya son mujeres”.

Herencia

Juan Carlos Calabró fue uno de los cómicos más populares y queridos del país. Y si bien la portación de apellido no está vista como cualidad, Iliana logró hacer su carrera más allá de su nombre, y de esa manera consiguió entrar en el corazón del pueblo, tal como “El Contra”. “Existen similitudes con la carrera de mi papá”, analiza, y entiende que existen fuertes eslabones que trazaron su carrera y crearon un puente: “Él fue uno de los motores que me acercó a esta carrera, me gustaba esa vida que tenía mi papá, el cariño que le demostraban".

"Como también eran otras épocas, pero se prodigaba, se hacía la fila y el que tenía mejor nivel adquisitivo se sacaba la foto, y si no le pedían un autógrafo. Y yo quería ir por eso, hacer esas comedias que acompañaban en temporada a toda la familia. Creo que lo logré. Era mi objetivo. Acá estoy trabajando y viviendo de esto que tanto me gusta hacer, gracias a la gente. Por eso, agradecida a todos los que nos vienen permitiendo a los Calabró, año tras año y a través de las generaciones, disfrutar de esto que nos gusta, que es entretenerlos”, agregó.

La actriz junto a su padre, el querido Juan Carlos Calabró.

Pero ser “Calabró” no es suficiente para lograr éxito. La artista confiesa que “mi carrera me costó tanto. Fue paso a paso, no de un día para otro. Fueron casi 40 años de trabajo que me trajeron a este lugar en el que soñaba estar. También en lo físico. Hoy tengo el físico que me hubiese gustado tener a los 15, me siento bárbara porque a mis 53 años tengo el físico que soñé toda la vida. Uno querría que todo llegue rápido, pero uno tiene que respetar los tiempos de Dios. Y siempre ir por ese objetivo. A algunos nos cuesta más”.

La actriz, orgullosa de su espléndida figura.

Afirma que a veces el remo parece inútil, y que llevar sangre de un talentoso es un arma de doble filo: “Las puertas se abren rápido cuando sos hijo de una persona del medio, pero después cuesta mucho defenderlo. Te exigen más porque viene la comparación. Esto de la portación de apellido, a veces te juega en contra. Es lo mismo para el médico, para el deportista. Y nunca vas a ser como quien te antecede. Uno ama esta profesión y trata de dibujar su camino dentro de esto, que termina siendo una pasión. Pero uno busca ser uno, ni mejor ni peor que el otro”.

Asimismo, recuerda que “nosotros acompañábamos las giras de papá, lejos de casa, las trasnochadas. Nos condicionó la vida también eso. No iba al baile porque mi papá me dejaba en casa una vez que salía del teatro, y después vino mi hermana y me tenía que quedar cuidándola y salir con ella para que mis papás pudiesen salir tranquilos. Eso te marca, y a mí me marcó para bien. Me dio un montón de herramientas que conocía por haber crecido dentro de este medio”.

Soltería

“En temporada estoy abocada al trabajo, con un lindo grupo, que compartimos cena, salidas, cumpleaños, así que la pasamos lindo en grupo y te encontrás con otros amigos, y salís con ellos. Esto te hace sentir bien en grupo, en camaradería, y hace que priorices el trabajo y la amistad. La estoy pasando bien y disfruto de este momento que me permite ocuparme de mí y darme mis tiempos que no tengo ni siquiera en Buenos Aires. La rutina de los compromisos, de mi madre cerca, de mi sobrina que la quiero ver, no te permiten ocuparte de vos. Entonces de acá me vuelvo re en eje. Preparada para todo”, manifestó.

Así lo asegura la diva del tiramisú. Pero en esa agenda pesada parece no haber tiempo para el amor. Si bien asegura que no está con nadie, ni siquiera informalmente, entiende que la vida de a dos es mejor. “Una se torna mañoso, estoy pasándola tan bien, tan tranquila, que mi miedo sería por un lado erróneo o apurarme. Porque a mí siempre me gustó la vida de a dos, disfruté mucho de las dos parejas que tuve. Y me gusta esto de compartir, de vivir en pareja, de acompañar a otro en sus necesidades. Me parece que todo se hace más fácil de a dos, se dividen las alegrías pero se comparten los dolores, así que es todo compartido. Pero uno propone y Dios dispone. Así que veremos qué me tiene preparado el destino más allá de que uno busque. Soy una persona de fe”.

Esta forma de ver la vida, cuenta Iliana, es una conclusión de mucha reflexión. “En otro momento me hacía mala sangre, pensando en que me iba a quedar sola. Pero pude volver a formar pareja, y ahora pienso: si pude una vez, ¿por qué no voy a poder dos veces si aparece una persona que me movilice?, como fue la relación con Antonello. Por eso ya me tomo las cosas de otra manera. Me hace muy bien este tiempo de soledad. Estoy acompañada por amigos, equipo. Pero estos silencios ayudan a focalizarse en uno. Para ver dónde quiero seguir, y cómo”.

Iliana junto a Antonello, su último novio.

Por ello, asegura que para coincidir en tiempo y espacio con un hombre no tiene muchos requisitos: “Me gusta que me sorprendan. Más que ir con ilusiones que no se vayan a concretar, aquella persona que te sorprende, en lo cotidiano, que te demuestra su atención, cariño y amor, es lo que me enamora. Una persona que no se canse de sorprenderme, pero ¡para bien! Para mala está la vida”.

Como reflexión final, recuerda su vida sentimental con altibajos que la hirieron pero también le permitieron crecer: “Tuve dos parejas con las que fui feliz, pero con finales traumáticos y feos. Siento que podrían haber sido menos malos, que se merecían menos dolor en la despedida. Pero creo que las dos me dejaron un bagaje de muchas cosas buenas. La vida me hizo pasar por momentos de mucho aprendizaje, pero quizás eran los que Dios creía que tenía que pasar, o para valorar todo lo que tuve. Aprender a ver las cosas desde otro lugar. Dios no manda nada que vos no tengas la fortaleza para soportar. Siempre me sobrepuse y me volveré a parar”.

EL TIRAMISÚ-GATE

"No hay otra persona en la farándula que haya trascendido con un postre como yo con el tiramisú”, dice Iliana, sin humildad pero completamente realista. Es que, por meterse en este mundo insistiendo con su postre, que es también su especialidad en la cocina, hoy es una marca que la identifica. “Son de esas cosas que se instalaron en el sentir popular y me da satisfacción. Incluso comercializamos mi receta con una empresa, y ahí entendí a los cocineros, ver a la gente chupar un blister, una tapa es una gran satisfacción, porque logramos un producto bueno”, explica.

Sin embargo, cuando se publicaron noticias sobre una pelea entre Andrea Rincón y ella en el programa “Divina comida”, no podía creerlo. “Es una pavada, nada que ver con nada. Leo las cosas y no lo puedo creer. Estoy agradecida al programa porque si hay algo que amo es agasajar a la gente, me encanta, me divierte, lo disfruto, me gusta organizarlo. Podés demostrar a la gente una faceta que quizás no conoce”, refuerza.

Calabró junto al padre de sus hijos, Fabián Rossi.

PERFECTOS DESCONOCIDOS

Villa Carlos Paz, una de las plazas más importantes de teatro en temporada veraniega, fue el lugar elegido por la producción de “Perfectos desconocidos” para seguir con el éxito que habían tenido en la calle Corrientes.

Para Iliana, trabajar en el proyecto fue muy difícil. “Me costó mucho decir que no a Dabope, que era un grupo de contingencia que teníamos, una familia. Mucho trabajo juntos. Pero conocí gente linda, nueva, y un nuevo grupo de pertenencia, parecido al que tuve y que sigo teniendo. Y al que seguramente regresaré algún día”, concluyó.

Iliana integra el elenco de "Perfectos Desconocidos" en Villa Carlos Paz.
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