"Le tenemos m谩s miedo al dengue que al coronavirus"

Cr贸nica en la villa 21-24. El comedor "Mam谩 Sopa" extrema medidas de seguridad.

Por Francisco Nutti @FranNutti

En medio de la pandemia de coronavirus y la presencia de dengue en los sectores m谩s vulnerables, un comedor de la Villa 21-24, de Barracas, cerr贸 moment谩neamente sus puertas para no aglutinar gente y evitar infecciones. Mientras tanto, sus responsables reparten viandas a trav茅s de las rejas para que nadie se quede sin comer.

Hace seis a帽os, Daniel (31) y Valeria (32), dos humildes trabajadores del barrio, abrieron el merendero "Mam谩 Sopa" en la manzana 25, casa 80, para ayudar a los que menos tienen. "Empezamos todo a pulm贸n, nos motivaba ayudar", dijo en di谩logo con Cr贸nica la mujer, quien agreg贸: "Cuando se enteraron de que entreg谩bamos mate cocido con tortilla, leche y pan con dulce, empezaron a venir de todos lados. Al principio era ni帽os, pero despu茅s llegaban de todas las edades. Incluso madres, padres, j贸venes embarazadas y adultos mayores".

Para Valeria, la lucha contra el hambre debe ser una prioridad. Sin embargo, explic贸 que dentro de la villa existen problem谩ticas que requieren soluci贸n de inmediato: "Nosotros le tenemos m谩s miedo al dengue que al coronavirus. En la misma cuadra donde est谩 el comedor, la calle es de tierra. Y cuando llueve, trae una gran cantidad de mosquitos. Tambi茅n porque estamos cerca del Riachuelo, donde se acumula mucha mugre".

"Hay que hacer algo. Hace unos d铆as una vecina me cont贸 que su hija estaba en la escuela y la pic贸 un Aedes aegypti. Ese establecimiento queda a tan s贸lo unas cuadras de ac谩. Claro que existe el temor", indic贸.

Con relaci贸n a la covid-19, detall贸 que opt贸 por cerrar el sal贸n comedor y entregar viandas a trav茅s de una puerta de rejas para que a ninguno le falte la comida caliente:聽"Ac谩 vienen muchos nenes, cuyas madres son empleadas dom茅sticas de se帽ores europeos que se instalan en el pa铆s cada dos meses. Por eso tenemos miedo que en una de esas los contagien y nos traigan la enfermedad".

"En este lugar, donde adem谩s de mi esposo colaboran dos cocineras, gente del barrio, diferentes organizaciones sociales y el gobierno de la ciudad, conoc铆 un mont贸n de historias, como la de Lautaro, un chico que ven铆a a retirar su plato y a los 15 minutos de irse regresaba a pedir de nuevo", expres贸.

"Lo hizo varias veces hasta que nos llam贸 la atenci贸n y decidimos seguirlo. As铆 nos dimos cuenta de que su hermano mayor, adicto al paco, le sacaba la comida y lo dejaba sin nada. Entonces cre铆mos que era el momento de construir un sal贸n para que vengan a comer c贸modos y seguros", se帽al贸.

"Todos los que vienen son buenas personas. Se arm贸 un lindo grupo. Se llevan milanesas, pollo al horno, fideos con salsa, ravioles con salsa, guisos, ensaladas, depende la ocasi贸n. Tal es la confianza que los chicos me cuentan sus problemas personales, hasta la gente mayor tambi茅n. Hacemos hasta de psic贸logos", cerr贸.

Un golazo solidario

El futbolista de Hurac谩n Gonzalo Bettini colabora desde hace dos a帽os y medio en el comedor de la Villa 21-24. Seg煤n dijo a Cr贸nica, conoci贸 a Valeria y a Daniel a trav茅s del pediatra del Hospital Garrahan Oscar Trotta, quien suele visitar el barrio para llevar donaciones y realizar capacitaciones.

“Colaboro espor谩dicamente porque trato de hacer cosas m谩s puntuales que generales; ahora por ejemplo empezamos a llevar maestras particulares para que les den clases a los chicos. Creo que la educaci贸n y el deporte son fundamentales en la formaci贸n”, argument贸 el futbolista. “脡l siempre nos dona 煤tiles escolares, ropa. Hasta ha venido al barrio para jugar al f煤tbol con los nenes de ac谩”, reconoci贸 Valeria.

“Ya ampliamos el sal贸n del comedor que hab铆a quedado chico. Yo pude conseguir los materiales y muchos de los padres de los pibes que asisten se ofrecieron para poner la mano de obra”, afirm贸 el lateral derecho.

“En estos momentos estamos viendo si construir una cancha por el barrio. Por suerte, hace poco pude llevar de regalo 30 pelotas”, aclar贸, entusiasmado con los proyectos a futuro. “Me gustar铆a abrir talleres de oficio o de m煤sica y una biblioteca para inculcar la lectura”, a帽adi贸.

“Mi sue帽o es que ellos puedan crecer dignamente, que en un futuro tengan sus trabajos y vivan como se debe”, concluy贸 Bettini, que junto con el doctor Trotta y decenas de vecinos hacen de la villa un lugar mejor.

El jugador de Hurac谩n, junto a los chicos de la Villa 21-24.

驴C贸mo ayudar al comedor?

El comedor “Mam谩 Sopa”, que en la actualidad asiste a 130 personas diarias, y a m谩s de 300 cada vez que hay una fecha especial, como Navidad, Reyes o D铆a del Ni帽o, requiere ayuda para combatir el hambre y diferentes enfermedades. “Necesitamos alcohol en gel, levantar una pared y estufas para el invierno”, cont贸聽Valeria.

“Cuando los pibes del barrio tienen hambre, vienen y se les da. Cuando llegan mujeres a pedir caldos o fideos para cocinar en sus casas, vienen y se les da. Pero cuando no podemos, los mandamos a otros lugares que nosotros conocemos, como por ejemplo a la parroquia del padre Toto, quien los ayuda sin pensarlo. Sin embargo, es una realidad que necesitamos un mont贸n de cosas, desde donaciones de alimentos no perecederos, hasta gente que quiera darnos una mano con levantar una pared para que no entre fr铆o”, continu贸 la mujer, empleada de seguridad, que a la par de su marido, remisero, trabaja incansablemente por los dem谩s.

“Hacer un ba帽o en el sal贸n ser铆a indispensable para las personas que vienen a pasar la tarde. Queremos que tengan un lugar c贸modo y agradable para compartir el rato. Tambi茅n nos hacen falta ventiladores para estos d铆as de calor y estufas ante la llegada del fr铆o, adem谩s de provisiones como: arroz, polenta y fideos”, dijo y explay贸: “Con el coronavirus hay que cuidarse. Aunque prefiero comprar comida antes que un barbijo”.

Por otro lado, destac贸: “Lautaro, el nene que tiene una historia impactante (ver nota central), vive bajo un techo precario junto a sus hermanos y su mam谩. Quisiera que le donen materiales para que mejore sus condiciones de vida; adem谩s de eso necesita una cama, colchones, incluso lavandina para asear el lugar”.

“En todo lo que puedan ayudar, vamos a estar m谩s que agradecidos. Para hacer donaciones me pueden contactar al 11-1531267198. Los voy a atender con ganas”, finaliz贸.

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