Una historia de pelÃcula
L a mañana del 28 de abril fue de pelÃcula. Hace 38 años, admirada por el uniforme del soldado José Luis Dornei, una nena sanjulianense de 5 años se sacó una foto con él y "al tomarle la mano, notó que estaba frÃa y le preguntó a su mamá si podÃan regalarle un par de guantes". El tiempo transcurrió desde aquel encuentro en plena guerra de Malvinas, pero Dornei -hoy de 56 años- nunca olvidó a la pequeña niña. La Radio LU12 AM680 fue nuevamente protagonista de una historia conmovedora que emocionó a miles de lectores de laopinionaustral.com.ar y también hizo estremecer a todos los oyentes de "La radio de la gente", a lo largo y ancho del paÃs.
"Desde la Brigada 6ª Aérea de Tandil queremos ubicarla para conocerla y honrarla. No sabemos cómo se llama. Sólo quedó el recuerdo de esta hermosa foto", publicaron dÃas atrás, momento en el que se iniciaron las averiguaciones para dar con "la nena". LU12 AM680 se puso la búsqueda al hombro y luego de iniciar la investigación logró encontrarla. "Soy Magalà y soy la nena de la foto y hoy tengo 43 años", dijo al aire, en exclusiva. "Me enteré el sábado por la mañana, cuando estaba tomando un café. Me llamó mi hermana y me contó todo. Le pedà que no dijera nada. No tengo problema en charlar con el soldado. Lo que no querÃa era salir en los medios", reveló ante la atenta escucha de los conductores, Ãngel Vargas y Carlitos Saldivia.
La mujer, que hoy continúa viviendo en San Julián, reveló que habló con el soldado. "Él se acordaba de los guantes y yo le decÃa que para mà era una bufanda. Recordaba de llevar con mi mamá pan casero o tortas fritas porque ellos dormÃan en una parrilla. Para mà era natural hacer algo asÃ". La foto fue sacada justo enfrente de lo que alguna vez fue el comedor escolar de una escuela de Puerto San Julián. "Me acuerdo que estaba yendo a casa. Cuando lo saludé le sentà las manos frÃas. Yo tenÃa puestos los guantes y la bufanda y se los di". Magalà tiene cuatro hermanos. Los más grandes vivieron la época de Malvinas. En LU12 recordó las noches de toque de queda, cuando su mamá ponÃa frazadas en las ventanas para que la luz no se escapara por la ventana. "A esa edad no lo vivimos como un desfile, lo vivimos con angustia. SabÃamos que esos chicos no iban a jugar. Quizás no entendÃamos la magnitud".
El soldado José Luis Dorneieses oriundo de Las Flores, una localidad que queda a 200 kilómetros de Buenos Aires. En aquel entonces le tocó incorporarse a la Brigada 6ª de Tandil. "Nunca me imaginé que pudiera llegar a encontrarla", dijo y agregó que aquel dÃa de la fotografÃa hacÃa muchÃsimo frÃo. HabÃa nevado. Él tenÃa descanso de guardia e iba caminando con unos compañeros cuando una mujer -que iba acompañada de una niña- los frenó.
Una frÃa mañana
"La nena te quiere dar algo", le dijo, momento en que Magalà se le acercó para darle una bufanda. Él le tomo las manos y, al sentirlas muy frÃas, la niña también le obsequió sus guantes. Él recuerda el diálogo: "Mamá, tiene las manos frÃas". Recordó, además, que tenÃa una cámara Kodak antigua con la que les tomaron la fotografÃa con la niña, que fue la imagen que recorrió todo el paÃs para lograr el reencuentro. "Yo le dije que no hacÃa falta, pero ella insistió, entonces le agradecà y pedà a un compañero que nos sacaran una foto", contó.
El soldado agradeció también a todo el pueblo de Puerto San Julián, que "nos ayudó mucho", y particularmente a dos familias que por aquel entonces los invitaban a comer. "Con varios compañeros tenemos ganas de ir a San Julián. Por la pandemia tendrá que esperar, pero la idea es ir y recorrer todos los lugares que nos traen recuerdos", aseguró.
"No estábamos muy preparados"
Como la gran mayorÃa de los soldados, José Luis tenÃa una instrucción mÃnima. También los jóvenes de Tandil, Mendoza y Chaco con quienes custodiaban los aviones en el aeropuerto de Puerto San Julián. "HabÃamos ido a tiro, pero muy poco. Algunos tenÃan manejo de rifles, otros de la 9 mm y algunos de la ametralladora, pero muy limitados todos", manifestó el soldado. "No estábamos muy preparados", aseguró. También recordó que en los dÃas de descanso custodiaban la costa, desde el gimnasio municipal donde dormÃan. "Arriba de la terraza o apostados afuera".