"es un año diferente, ya que todo está saliendo a la luz"
Candela rodrÃguez. en el noveno aniversario del crimen de la niña, para su madre hay novedades
E l 22 de agosto de 2011 Carola Labrador se enteraba del secuestro de su hija Candela Sol RodrÃguez en la localidad bonaerense de Hurlingham. Nueve dÃas después, al encontrar su cuerpo tirado en el descampado donde la dejaron, le prometÃa que se iba a hacer justicia. Luego de nueve años, en una entrevista brindada a través de Skype al canal de YouTube de Crónica HD, aseguró: "Después de todo este tiempo de lucha, se comprueba que siempre dije la verdad, que nunca mentÃ. Es un año diferente, ya que todo está saliendo a la luz". Según relató, agosto siempre es un mes complicado para la familia de Candela, desde aquel dÃa en el que se la llevaron. "Ella estaba esperando a sus amigas, que venÃan a buscarla por la calle Bustamante. Apareció una camioneta negra y tres tipos la levantaron y se la llevaron. Sus compañeras me tocaron timbre a las cuatro menos cuarto de la tarde. Era un agosto frÃo, un dÃa después del DÃa del Niño. Empezamos a buscarla por todos lados. A las 19.30 fui a hacer la denuncia, me la tomaron a las 22.30. Me decÃan que me vaya a mi casa, que seguro estaba con el padre o con el novio. Su papá estaba preso y ella no tenÃa novio", recordó.
El 31 del mismo mes, el cuerpo de Candela apareció en una bolsa, al costado de la colectora de la Autopista del Oeste, a unas 30 cuadras de su casa. La menor habÃa sido violada y asesinada. TenÃa signos de asfixia. "Ese dÃa le prometà a mi hija que se iba a hacer justicia, en ese descampado donde la dejaron. Estaba bañada, con las uñas cortadas, peinada, frÃa de haber estado en un refrigerador. HabÃa sido tratada por médicos forenses. Ese dÃa yo le prometà a mi hija que lo que le pasó se iba a saber, y se lo cumplÃ. Nunca me rendà ni me voy a rendir jamás", relató. A partir de ese momento, se encontró con innumerables obstáculos que se interponÃan una y otra vez en el esclarecimiento del caso. "Dos dÃas después de haberla encontrado muerta, un juez me citó para decirme que yo iba a tener suerte en la vida porque era rubia y no tenÃa olor a lavandina. Una secretaria de un fiscal me dijo que mi hija era una atorrantita, que era una loquita, que desde sus 9 años estaba atorranteando por la calle. Un fiscal me dijo que me iba a meter presa aunque no tenga pruebas para hacerlo. Es lo mÃnimo que me han dicho a mÃ", contó. Carola se mudó de su casa de Hurlingham el mismo dÃa que la enterró. Nunca más pudo volver a esa vivienda. Tomó todas las pertenencias de su hija, las guardó y hoy en dÃa las tiene en su hogar de Tres de Febrero, donde le dedica una especie de santuario repleto de fotos, luces de colores, mariposas y regalos que le compra todos los años. El 17 de abril de 2012 todos los detenidos fueron puestos en libertad. "Cuando me enteré, me empoderé más para seguir luchando. Jamás fue una posibilidad bajar los brazos. Toda mi vida voy a gritar mi verdad, que me la robaron y que en su crimen estuvo metida la policÃa y la polÃtica de ese momento. Trataron una y otra vez de involucrarme a mà y al papá de Candela, era todo más fácil. De esa forma, se cerraba la causa. Si no fuera por Fernando Burlando, yo estarÃa presa. Sufrà todo tipo de violencia", expresó. En junio de este año, el Tribunal de Casación penal bonaerense confirmó las sentencias de los tres condenados por el crimen. En el caso de Hugo Elbio Bermúdez (63) y Leonardo Daniel Jara (43), ratificaron la pena a prisión perpetua como coautores del delito de "privación ilegal de la libertad coactiva seguida de muerte" y los cuatro años de cárcel para Gabriel Fabián Gómez (49) como "partÃcipe secundario" del hecho. "Es un año diferente, porque lo que yo dije en agosto de 2011 se comprobó nueve años después. Se comprobó que nunca mentÃ, que siempre dije la verdad. Le prometà a mi hija que se iba a hacer justicia y se está logrando. Hoy me rÃo, porque el sol no se puede tapar con un dedo. Apoyo la cabeza en mi almohada y sé que todo lo que dije ese 22 de agosto es verdad. Soporté ver a los violadores y asesinos de mi hija riéndose de mÃ. Vi a sus familiares con remeras y carteles asegurando que eran inocentes, defendiéndolos. Yo sabÃa que iban a ir presos", dijo Carola al respecto. En 2021 habrá un segundo juicio, en el que serán juzgados como partÃcipes necesarios el narcotraficante Miguel Ãngel "Mameluco" Villalba (56), Sergio Chazarreta (52), Héctor "El Topo" Moreyra (50) y Néstor Altamirano (59). Luego del asesinato de Candela, sus otros dos hijos crecieron de golpe. "VenÃan de jugar a la pelota y se les cambió el mundo. TenÃan 14 y 7 años. Hoy, formamos una relación hermosa, son mis compañeros, mi vida entera. ConfÃan mucho en mÃ, hablamos de todo, nos reÃmos mucho, lloramos mucho. Recordamos a Cande con mucho amor y alegrÃa", manifestó.