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La Tierra tiene un escudo contra los asteroides: as铆 funciona el sistema que monitorea amenazas espaciales

Cada 30 de junio se conmemora el D铆a Internacional del Asteroide. Mientras m谩s de 41.000 objetos cercanos a la Tierra son vigilados de forma permanente, la NASA y otras agencias desarrollan tecnolog铆as para detectar a tiempo cualquier amenaza y, si fuera necesario, desviar su trayectoria.

No es ciencia ficci贸n ni guion de Hollywood. A mayo de 2026, los astr贸nomos han detectado 2.539 asteroides potencialmente peligrosos, de los cuales 153 tienen m谩s de 1 kil贸metro de di谩metro. Ninguno representa una amenaza inminente, pero el monitoreo permanente es la 煤nica forma de saberlo con certeza.

El 30 de junio fue elegido por la ONU para conmemorar el impacto de Tunguska, ocurrido en 1908 en Siberia, cuando un asteroide de apenas 50 metros arras贸 m谩s de 2.000 kil贸metros cuadrados de bosque. No hubo v铆ctimas fatales por la zona despoblada, pero el evento marc贸 para siempre la conciencia cient铆fica sobre la vulnerabilidad del planeta.

El asteroide que todos miran: Apophis

El asteroide Apophis, de unos 365 metros de di谩metro, pasar谩 el 13 de abril de 2029 a una distancia menor que la de los sat茅lites en 贸rbita geoestacionaria, y ser谩 visible a simple vista desde algunos lugares de la Tierra. Es el evento de este tipo m谩s significativo en la historia humana registrada.

Cuando fue descubierto en 2004, las primeras observaciones indicaban una probabilidad de impacto de hasta 2,7% para 2029, la calificaci贸n m谩s alta jam谩s registrada en la escala de Tur铆n. Investigaciones posteriores descartaron cualquier posibilidad de colisi贸n en los pr贸ximos 100 a帽os. Sin embargo, su paso tan cercano permitir谩 estudiar c贸mo la gravedad terrestre deforma y altera su superficie, informaci贸n clave para entender mejor el comportamiento de estos objetos.

Dos misiones cient铆ficas lo esperan: la OSIRIS-APEX de la NASA -que previamente recolect贸 muestras del asteroide Bennu- llegar谩 a Apophis poco antes de su acercamiento, mientras que la misi贸n RAMSES de la ESA lo acompa帽ar谩 durante el sobrevuelo para observar c贸mo se transforma por efecto de las mareas gravitacionales.

C贸mo funciona el radar de la NASA

Para coordinar la vigilancia, la NASA cre贸 en 2016 la Oficina de Coordinaci贸n de Defensa Planetaria, encargada de seguir los objetos cercanos a la Tierra. El sistema se apoya en dos herramientas inform谩ticas clave: Sentry, que analiza 贸rbitas y calcula riesgos de impacto a largo plazo, y Scout, dise帽ado para evaluar r谩pidamente si un objeto reci茅n descubierto representa un peligro inmediato.

Cuando la trayectoria de un asteroide resulta preocupante, el CNEOS alerta a esa oficina, que a su vez coordina la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN), una colaboraci贸n mundial de observadores y especialistas en trayectorias orbitales.

La prueba de que la defensa es posible

En 2022, la humanidad demostr贸 por primera vez que puede alterar el curso de un asteroide. La misi贸n DART de la NASA hizo chocar una nave contra Dimorphos, un peque帽o asteroide que orbita alrededor de otro llamado Didymos. La prueba fue exitosa y logr贸 alterar su movimiento, probando que la tecnolog铆a para desviar objetos espaciales peligrosos ya existe.

El pr贸ximo paso es la detecci贸n temprana. La NASA trabaja en el NEO Surveyor, el primer telescopio espacial dise帽ado espec铆ficamente para buscar asteroides y cometas peligrosos mediante tecnolog铆a infrarroja, con lanzamiento previsto para 2027.

驴Qu茅 tan probable es un impacto?

Los asteroides de unos 50 metros impactan la Tierra aproximadamente cada mil a帽os y pueden causar devastaci贸n regional. Los de m谩s de 10 metros chocan m谩s o menos una vez por d茅cada, generando bolas de fuego y ondas de choque, pero sin da帽os masivos. La buena noticia es que es muy poco probable que un asteroide lo suficientemente grande como para causar da帽os generalizados impacte la Tierra durante los pr贸ximos 100 a帽os, seg煤n los cient铆ficos del CNEOS.

La mala: muchos de los objetos cercanos a la Tierra que podr铆an representar un riesgo a煤n no han sido descubiertos. Por eso el 30 de junio no es solo una efem茅ride, sino un recordatorio de que mirar al cielo, en este caso, es una cuesti贸n de supervivencia.

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