La competencia de Cannes muestra el estado del mundo con elementos de cine de g茅nero
Mendonca Filho, Porumboiu y Mati Diop, entre otros, optan por la met谩fora
Especial desde Cannes
Tras la decepci贸n de The dead are alive, pel铆cula de zombies dirigida por el director de culto Jim Jarmusch, la costumbre es que la competencia oficial siga con una producci贸n local. En este caso, se eligi贸 a Les mis茅rables, de Ladj Ly, una pretenciosa mirada sobre el barrio marginal de Montfermail (donde transcurre la acci贸n, donde naci贸 y se cri贸 el director y, tambi茅n, donde sucede parte de lo que narraba V铆ctor Hugo, 煤nico contacto de esa obra con la pel铆cula m谩s all谩 del subrayado mensaje de que las cosas siguen tan mal como entonces). El punto de vista es el de un tr铆o de polic铆as y la mirada es ambigua, en el peor de los sentidos. Una de esas pel铆culas que so pretexto de criticar el estado de cosas (lazos cruzados entre la mafia, la religi贸n y el Estado) terminan justificando y glorificando la violencia. Sugestivamente la pel铆cula fue bien recibida por buena parte de la cr铆tica europea. Tambi茅n con una impronta m谩s ligada a lo gen茅rico que a los lugares comunes del cine de autor, la china The wild goose lake propone un thriller con mucho de film noir que no teme a las explosiones de violencia para meternos en la persecuci贸n de un delincuente que por error mat贸 a un polic铆a y, perdido por perdido, perseguido a un tiempo por la ley y la mafia, hace lo posible para que la recompensa por su muerte se la lleve su ex mujer.
De ah铆 en m谩s, una buena seguidilla. Bacurau, un potente western que parece nacido del cine de liberaci贸n, dirigido por Kleber Mendonca Filho (el director de Aquarius) y Juliano Cornelles, con una (otra) gran actuaci贸n de Sonia Braga y una genial intervenci贸n de Udo Kier. El presente del Brasil de Bolsonaro y at谩vico problemas de marginaci贸n y ausencia del Estado dan a luz a una deriva salvaje que no teme al exceso ni al gore, lo que le permite compartir su mirada pol铆tica sin temor a la bajada de l铆nea.
Atlantique, de la franco-senegalesa Mati Diop nos transporta a otro mundo, a otra cultura en el que los problemas compartidos (la falta de trabajo, la explotaci贸n, las migraciones) abren la puerta a los fant谩stico, a la aparici贸n de djinn (figuras espectrales que en el Islam son algo as铆 como esp铆ritus que usurpan el cuerpo de los vivos) y a una sugerente enso帽aci贸n e las que a veces nos perdemos algo de la l贸gica del relato.
Por 煤ltimo una (otra) gran pel铆cula de ese gran director que es Corneliu Porumboiu. Por suerte en nuestro pa铆s se est谩 estrenando bastante del muy interesante cine rumano y las obras de ficci贸n del realizador de Polic铆a, adjetivo han podido verse en salas comerciales. La Gomera es, posiblemente, su obra m谩s accesible; a la que en modo alguno le aplica el prejuicio que vincula al cine rumano con ciertas letan铆as carentes de ritmo. De Ruman铆a a Las Canarias el v茅rtigo y las vueltas de tuerca rigen una deriva de espionaje tan inteligente como divertida.