Especial desde la Costa Azul

Sin enormes hallazgos ni sorpresas en la selecci贸n oficial, llega la Palma de Oro

El Festival Internacional de Cine de Cannes est谩 a punto de culminar y el s谩bado se conocer谩n los premios de una edici贸n at铆pica. Qu茅 pas贸 y qu茅 deber铆a pasar. 脷nico medio argentino en la muestra.

El Festival est谩 llegando a su fin. Al escribir estas l铆neas todav铆a falta que se proyecten France, de Bruno Dumont, Casablanca beats de Nabil Ayouch, The restless, de Joachim Fosse y Memoria de Apichatpong Weerasethakul. Es la tarde de un jueves en el que ya mucha gente que particip贸 del festival ha dejado Cannes y si bien la ceremonia de premiaci贸n tendr谩 lugar el s谩bado a las 19:15 (hora de Francia), la sensaci贸n es de despedida. Ya ha sucedido alguna vez con las pel铆culas que tienen su premier en los 煤ltimos d铆as: quiz谩s reciben un premio importante pero casi nadie (salvo el jurado, claro est谩) las vio efectivamente en la muestra.

Ya con clima de final anticipado, lo que puede afirmarse sin temor a equivocarse es que el Festival se realiz贸 con bastante m谩s normalidad que el Mercado. Las salas principales estuvieron bastante colmadas (no como en el pasado reciente, pero muy llenas) y el acento, como de costumbre, se puso en la Competencia Oficial. El Mercado por su parte, se mostr贸 vac铆o, con muchos menos encuentros y fiestas. La actividad se llev贸 a cabo mayormente de manera virtual o en otros lugares del mundo (el propio March茅 gener贸 peque帽as 鈥渟ucursales鈥 o 鈥渟edes sat茅lite鈥 en Ciudad de M茅xico, Melbourne, Tokio, Se煤l y Beijing). El movimiento de compradores, vendedores y gente del sector, seg煤n los n煤meros un poco m谩s reales que los anunciados al inicio, no llega al 30% de lo habitual hasta el presente.

Por su parte, la merma de p煤blico se not贸 tambi茅n en las muestras paralelas, que -contrariamente a lo que suced铆a hasta 2019- casi nunca colmaron la capacidad de sus salas. Posiblemente la disminuci贸n tambi茅n tiene que ver con el tipo de turismo que hoy se encuentra en la Costa Azul (m谩s 鈥渄e veraneo鈥 que en mayo), ya que se trata de eventos en los que el p煤blico tiene m谩s espacio que en las secciones oficiales. Una verdadera l谩stima ya que la selecci贸n ha sido ciertamente muy interesante en estas sesiones paralelas. De la Quincena de Realizadores merecen destacarse Between two worlds, de Emmanuel Carri猫re, A Chiara, de Jonas Carpignano, la coproducci贸n argentina El empleado y el patr贸n, de Manuel Nieto Zas, Futura de Pietro Marcelo, Francesco Munzi y Alicia Rohrwacher y Diarios de Otsoga, de Miguel Gomes y Maureen Fazendeiro. En la Semana de la Cr铆tica, por su parte, llamaron la atenci贸n Amparo, de Sim贸n Mesa Soto y A story of love and desire, de Leyla Bouzid.

La selecci贸n oficial, ya lo dijimos, no ha tenido enormes hallazgos ni sorpresas. Incluso otras zonas de esa selecci贸n han tomado mejores decisiones (Cannes premieres o las proyecciones especiales). Pero lo cierto es que tampoco ha habido inclusiones inaceptables o escandalosas. Y, como hab铆amos anticipado, se agradece la inclusi贸n en la Competencia Oficial de un n煤mero inusual de comedias.

En este g茅nero se encuadra por ejemplo, la 煤ltima pel铆cula de Wes Anderson, The french dispatch. No es que no tenga buenos momentos, pero la 煤ltima entrega del director que nos viene enamorando desde Bottle rocket es un claro ejemplo de que muchas veces m谩s es menos. Su habitual y muy cuidada direcci贸n de arte cruza idiomas, mensajes sobreimpresos a los di谩logos y distintos subt铆tulos en el marco de un formato acad茅mico (una pantalla casi cuadrada). Demasiada acumulaci贸n para contar la historia de una desaparecida publicaci贸n a la que ni la habitual familia de grandes actores que suelen acompa帽ar a Anderson puede salvar de que se note la falta de coraz贸n. Hermosa, pero pura superficie.聽

Siguiendo con las comedias, mejor es lo que ofrece Sean Baker (Tangerine, The Florida Project) en Red Rocket. En su acercamiento al lado B de los EE.UU., ese que habitualmente est谩 fuera de campo del mainstream de Hollywood, Baker siempre es filoso pero sin castigar a sus criaturas, por complejas o debatibles sean sus decisiones de vida. En este caso el regreso a Texas de un actor porno y el reencuentro con su familia y amigos tiene muchos momentos de humor memorables, pero la pel铆cula es ciertamente menos lograda que sus anteriores realizaciones.聽

Bergman Island, de Mia Hansen-Love tambi茅n es una comedia, en este caso rom谩ntica, sobre c贸mo evitar (o no) la maldici贸n de la isla donde vivi贸 Bergman y se film贸 Escenas de la vida conyugal (responsable, en el mundo, de 鈥渕illones de divorcios鈥, seg煤n se dice en la pel铆cula). Y lo son del mismo modo, y a su manera, la 煤ltima realizaci贸n del director de Leto, Kirill Serebrennikov, Petrov鈥檚 flu (viaje lis茅rgico muy atravesado por las urgencias de la pol铆tica rusa) y Les olympiades de Jacques Audiard. Esto s铆 que es una sorpresa por parte del director de Un profeta y Metal y hueso, muy particular y moderna mirada sobre la comedia de re-matrimonio en el que la mirada del director se nota en el habitual lugar que da a los cuerpos, a la relevancia de lo f铆sico, en este caso evidenciada en la explicitud de las escenas sexuales.

En A hero, Asghar Farhadi vuelve a Ir谩n y a su mejor forma con su habitual presentaci贸n de un potente dilema moral (en este caso vinculado a un pretendido 鈥渉茅roe civil鈥 y su relaci贸n con los medios y las redes sociales). Por 煤ltimo, si existiera algo parecido a la justicia, la Palma de oro deber铆a ser para Ryusuke Hamaguchi y su Drive my car. El director japon茅s ya hab铆a entregado este a帽o una obra mayor en la Berlinale, Wheel of fortune and fantasy. Pero la presentada aqu铆, creo, supera a la precedente. La palabra ahora la tiene el jurado presidido por Spike Lee.

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