Alegr铆a de obispos por la beatificaci贸n de Angelelli
Celebraron en la reuni贸n que ocurri贸 en Pilar. El 27 de abril se har谩 efectivo el reconocimiento al riojano.聽
Por聽Alicia Barrios聽
D铆as de gloria. Los obispos argentinos reunidos en Pilar, compartieron su gran alegr铆a por la beatificaci贸n del obispo Enrique 脕ngel Angelelli que se celebrara el pr贸ximo 27 de abril. Seg煤n sus propias palabras hablan de la “Pascua Riojana”. Agradecen de coraz贸n al papa Francisco por alentar el discernimiento de la Iglesia que los alienta a gastar la vida en el servicio.
Angelelli, quien fue obispo de La Rioja, sabia que estaba condenado a muerte por la dictadura militar y estaba dispuesto a dar la vida. En una de sus ultimas cartas le informo al Nuncio Apost贸lico: “Estamos permanentemente obstaculizados para cumplir con la misi贸n de la Iglesia. Personalmente, los sacerdotes y las religiosas somos humillados, requisados y allanados por la policia con orden del ej茅rcito. Ya no es f谩cil hacer una reuni贸n con los catequistas, con los sacerdotes o con las religiosas. Las celebraciones patronales son impedidas y obstaculizadas. Nuevamente he sido amenazado”.
Angelelli fue un hombre de Dios que viv铆a con una gran paz interior y esperanza cristiana. No ocultaba su temor pero se aferraba a la fortaleza que su fe en Dios le daba. Angelelli, fue un grande que se dispon铆a a dar la vida, experimentaba que su pueblo sufr铆a y de alguna modo mor铆a en 茅l, con 茅l.
El papa Francisco valora, especialmente, esos casos en que se verific贸 “un ofrecimiento de la propia vida por los dem谩s, sosteniendo hasta la muerte porque esa ofrenda expresa una imitaci贸n ejemplar de Cristo, y es digna de la admiraci贸n de los fieles”. El Santo Padre tambi茅n record贸 a los obispos que la santificaci贸n es un camino comunitario de dos en dos. As铆 lo reflejan algunas comunidades santas.
Angelelli no estuvo solo en su martirio Eran cuatro que, unidos en su entrega, nos estimulan “en contra de la tendencia al individualismo consumista que termina aisl谩ndonos en la b煤squeda del bienestar de los dem谩s. Es conmovedor recordar que la noche del secuestro, cuando algunas personas que se dec铆an polic铆as fueron a buscar a fray Carlos, el padre Gabriel dijo sin dudar: “No te dejo solo. Voy con vos”. Y muri贸 con 茅l. Amo a la Iglesia.
En el entierro de Gabriel y Carlos dec铆a “隆Qu茅 dif铆cil es ser cristiano, porque al cristiano se le exige perdonar! El cristiano tiene que perdonar a todos”. Con la misma convicci贸n, el laico Wenceslas, que fue acribillado en la puerta de su casa delante de su esposa y tres peque帽as hijas, sufriendo una agon铆a de varias horas, no s贸lo perdon贸 a sus asesinos, sino que pidi贸 a su mujer e hijas que no guardaran odio.
Ahora Angelelli, fray Carlos, el presb铆tero Gabriel y el laico Wenceslas ser谩n beatificados. Los obispos concluyen la carta abierta con las palabras que dijo el entonces cardenal Bergoglio: “El recuerdo de Wenceslas, Carlos, Gabriel y el obispo Enrique no es una simple memoria encapsulada, es un desaf铆o que nos interpela a que miremos el camino de ellos, hombres que solamente miraron el Evangelio que lo recibieron con libertad. As铆 nos quiere hoy la Patria, hombres y mujeres libres de prejuicios, libres de componendas, libres de ambiciones e ideolog铆as”.