Barreda pide por sus hijas y dice que lo van a ir a visitar
El odont贸logo y multiplefemicida聽est谩 internado y aseguran que insulta constantemente, quiere ver a sus descendientes, con quienes cree haber acordado un encuentro y asegura que sale a comprar whisky.
A 27 a帽os de la masacre, Ricardo Barreda, quien en noviembre de 1992 asesin贸 a balazos a su esposa, a su suegra y a sus dos hijas, est谩 internado en el hospital Eva Per贸n de San Mart铆n donde -seg煤n los empleados del lugar- suele delirar y perder la memoria.
Los profesionales desconocen si padece de una enfermedad mental o finge. El hombre a veces pregunta por sus hijas y dice que hab铆an quedado en ir a visitarlo. Otras veces se hace pasar por otra persona, y no queda claro si sufre Alzheimer o quiere enga帽ar a todos.
Este vaiv茅n entre la conciencia y el delirio fue su estilo desde el d铆a en que se encontraron los cuerpos sin vida de sus familiares. "Volv铆 a mi casa de pescar y me encontr茅 con cuatro bultos. Ac谩 hubo un asalto", se帽al贸 en un primer momento. Luego dijo que no hab铆a ido a pescar, sino al cementerio a “hablar” con sus padres, al zool贸gico a ver jirafas y elefantes porque lo relajaba, y a comer pizza con su amante.
Actualmente, Barreda est谩 muy desmejorado. Apenas puede caminar, debe usar pa帽ales, est谩 m谩s flaco y por momentos tiene lagunas que lo dejan en silencio. "A veces dice que es dentista y que volver谩 a La Plata, donde lo espera una novia", dijeron quienes lo suelen atender.
Versiones sostienen que el individuo amenaz贸 de muerte a una de las m茅dicas del nosocomio, a quien le habr铆a se帽alado que la iba a agredir a tiros de escopeta.
Trascendi贸 que el anciano muchas veces se olvida de su identidad, asegura que se escapa del hospital para comprar whisky a una despensa del vecindario y adem谩s cree que las mujeres a las que asesin贸 en 1992 todav铆a se encuentran vivas.
El 15 de noviembre de 1992, en la casa de calle 48 entre 11 y 12, en la ciudad bonaerense de La Plata, Barreda se apoder贸 de una escopeta y ejecut贸 a disparos a su esposa, Gladys McDonald, de 57 a帽os, a su suegra, Elena Arreche, de 86, y a sus dos hijas Cecilia, de 26, y Adriana, de 24, quienes eran odont贸loga y abogada, respectivamente. A ra铆z de lo ocurrido, Barreda fue condenado a reclusi贸n perpetua por triple homicidio calificado y homicidio simple.
Beneficiado
La Sala Primera de la C谩mara Penal de La Plata le otorg贸 el 29 de marzo de 2011 el beneficio de libertad condicional al cu谩druple homicida por considerar que el c贸mputo de tiempo transcurrido en prisi贸n “exced铆a” el de la condena impuesta en su momento por los funcionarios.