Caruso deber铆a pagar por sus calumnias
Por Mauro Federico.
Cada cuatro a帽os, los mundiales se apoderan de la pasi贸n de millones de hinchas que viven y sufren cada partido como si fuera un calvario. Y los medios se llenan de espacios donde se discute de f煤tbol con intensidad. Claro, que en ocasiones, ante la falta de argumentos, la beligerancia dial茅ctica se impone sobre el pensamiento anal铆tico. Y emerge entonces, la agresi贸n, el insulto, la falta de respeto para quien no se alinea con el autoritarismo del m谩s grit贸n.
Esto qued贸 en evidencia tras la derrota del seleccionado argentino ante Croacia en los sets televisivos donde suele participar un personaje muy habituado a este tipo de esc谩ndalos, con sabor a pantomima: Ricardo Caruso Lombardi.
Declarante pendenciero, caricatura desali帽ada de karateca urbano, denigrador de ausentes y calumniador profesional, el director t茅cnico que gan贸 su fama como especialista en descensos despilfarr贸 agresiones contra los jugadores, el cuerpo t茅cnico y los dirigentes de la Asociaci贸n del F煤tbol Argentino (AFA) desde un p煤lpito televisivo al que le devolvi贸 los costos铆simos minutos de pantalla cedidos a cambio del show tan necesario para alimentar la hoguera del rating.
Pero tambi茅n carg贸 contra los integrantes del plantel campe贸n del mundo de 1986, a los que catalog贸 de "pelotuditos", lo que origin贸 la m谩s que justificada reacci贸n del Cabez贸n Ruggeri; y se cruz贸 con un se帽or del f煤tbol como Carlos Fernando Navarro Montoya, a quien acus贸 indebidamente de estar jugando una interna dentro de la Asociaci贸n de Directores T茅cnicos que Caruso pretende encabezar, a pesar de no hacer los aportes correspondientes desde hace a帽os.
Afortunadamente, esta verborragia no le result贸 gratis. Tras una catarata de agravios proferidos por Caruso Lombardi contra Sa煤l Laverni, que le ocasionaron m煤ltiples inconvenientes personales, familiares y sociales, el ex 谩rbitro lo demand贸 ante la justicia por el delito de "calumnias e injurias".聽
Y a fines del a帽o pasado,聽 luego de una condena en primera instancia del Juzgado Civil N掳 65 a cargo de la doctora Mar铆a Gabriela Fern谩ndez Zurita, la Sala H de la C谩mara C铆vil conden贸 al demandado a abonarle la suma de $53.600 al demandante, fallo que 鈥揳l no ser apelado- habilit贸 a la justicia a trabar embargo sobre las cuentas del t茅cnico.
Uno de los considerandos del fallo sostiene que "el simple cotejo del texto de las transcripciones de las alocuciones de Caruso Lombardi, son suficientes para evidenciar el escarnio p煤blico".
Esto es lo que Caruso hace en los medios: escarnio p煤blico de todo aquel que no piensa como 茅l. Esperemos que este fallo sea ejemplificador. Aunque, por lo visto en las 煤ltimas horas, no parece haber aprendido la sabia lecci贸n de la justicia.