Con 35 años, Diego adoptará a siete hermanos

Un joven de Recoleta dejó su barrio para mudarse a Santiago Del Estero, donde está haciendo los trámites legales para que los hermanitos, que iban a ser separados, formen parte de su familia. Leé la emotiva historia.

El técnico agropecuario decidió dejar Recoleta y dedicar su vida a los que más necesitan.

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Diego Bustamante tiene 35 años y hasta hace pocos días vivía en el barrio porteño de Recoleta, el cual decidió abandonar para mudarse al norte del país y adoptar a siete hermanos de Santiago de Estero, quienes iban a ser separados.

Este ejemplar gesto no es ajeno a la actitud diaria de este hombre, quien desde hace años dedica su vida para ayudar a los que más lo necesitan. "Después de una adolescencia de muchas preguntas, sentí que las situaciones de injusticia de este país me convocaban y decidí salir a dar una respuesta activa e ir en busca de la gente que necesita ayuda", sostuvo el técnico agropecuario.

Hace pocos días, la justicia de Añatuya, en Santiago del Estero, le otorgó la tutela de siete hermanos santiagueños que viven en el Hogar de la ONG Haciendo Camino, en Añatuya, un pueblo a 180 kilómetros de la capital de esa provincia.

Diego Bustamante con uno de los 7 chicos que vivirán con él.

"Empecé a pensar en qué iba a entregar mi tiempo y mi vida. Entonces, comencé a salir al encuentro de la gente más necesitada, al barrio, a visitar a personas en situación de calle", contó el joven, quien en el 2014 se unió al equipo de Haciendo Camino y se mudó a Monte Quemado, a 340 kilómetros de Santiago del Estero.

"Ahí conocí lo que era en serio la necesidad. Trabajando ahí se me fue forjando el carácter y la personalidad que me llevó a armar el nuevo proyecto que fue Pata Pila en Salta", la ONG que ayuda a comunidades originarias de Salta, junto a los franciscanos.

En este pueblo, Monte Quemado, el hombre conoció la situación de estos hermanos. "La madre venía con cuatro de los chicos al hogar, hasta que fuimos a conocer la situación de la familia a la vivienda y empezamos a encarar un acompañamiento". Además, contó que el juez de Monte Quemado dispuso separar a los niños de sus padres por una situación de abandono y problemas de alcoholismo de ambos.

La nutricionista de Pata Pila, Milagros Briones, practica el control médico a un niño en Dragones.

"Nos tocó estar la noche que los llevaron a los niños, yo estuve ahí, estaban muertos de miedo, subidos al patrullero, sin la remera puesta, en patas, me acuerdo de esa noche, que me marcó mucho, sin saber que después iba a terminar en esta idea de estar juntos. Me generó una pregunta muy profunda sobre mi vida, me metí en el patrullero a distraerlos, a abrazarlos, a contenerlos y me quedé ahí hasta que logré que se empiecen a reír un poco y los convencimos a los policías de que los pasaran a la camioneta de Maxi, el cura de Monte Quemado", detalló detalló el técnico agropecuario.

La justicia dispuso entonces que se los trasladara de Monte Quemado a Añatuya, al hogar de Haciendo Camino.

Los siete menores tienen entre 6 y 17 años, y ahora van a vivir con Diego Bustamante, y así, empezar un nuevo camino.

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