Con donaciones y esfuerzo, ella cocina para los chicos

Ocurre en Moreno. Da de comer a los alumnos hasta que reabra la escuela n掳 49, en donde ocurri贸 la explosi贸n que le cost贸 la vida a la vicedirectora Sandra Calamano y al auxiliar Rub茅n Gonz谩lez.聽

Despu茅s de la explosi贸n en la Escuela N掳 49 de Moreno, que se llev贸 las vidas de la vicedirectora Sandra Calamano y del auxiliar Rub茅n Gonz谩lez, todas las instituciones educativas del distrito son revisadas por especialistas para evitar nuevos accidentes. La medida, en la pr谩ctica no s贸lo dej贸 a centenares de alumnos sin clases hasta tanto se arreglen las falencias que encuentran, si no que en muchos casos tambi茅n, los dej贸 sin los comedores en los que se alimentan.

Mar铆a Rosa, entonces, decidi贸 poner manos a la obra y todos los d铆as, a unos pocos metros de la escuela N掳49 ella enciende el fog贸n con el que dar谩 de comer a los 200 chicos que permanecen sin clases. Y es que, a ellos les informaron que no tendr谩n clases hasta tanto se soluciones los problemas.

Entonces, vali茅ndose de las donaciones que recibe de padres, docentes y vecinos, Mar铆a Rosa se puso al hombro la noble tarea de darles de comer a los chicos. Primero prepara el mate cocido, luego comienza a elaborar el almuerzo: el martes les sirvi贸 fideos a la bolo帽esa y arroz con pollo.聽

聽"Empec茅 el lunes cuando los padres se reunieron a las 8 con los directivos de la escuela, y a las 8.45 me confirmaron que no se iba a abrir, hice el fuego y me puse a cocinar", cont贸 en di谩logo con Cr贸nica. Mar铆a Rosa cuenta con la ayuda de una decena de docentes, padres y vecinos, quienes tambi茅n participan en la preparaci贸n de las comidas, como asimismo en recolectar donaciones.

No obstante, ella misma aclar贸 que "en junio el comedor no funcion贸 durante unos d铆as y decid铆 hacer lo mismo para que vean las autoridades del municipio las necesidades que hay y que estos chicos tienen su 煤nico plato de comida en el colegio".聽As铆 es c贸mo, desde el lunes, desde las siete de la ma帽ana se instalan Mar铆a Rosa y quienes la acompa帽an hasta las primeras horas de la tarde, luego de asegurarse que cada ni帽o tuvo su porci贸n de almuerzo.

Cuando termina de cocinar, llega el momento de buscar m谩s donaciones y planificar el pr贸ximo men煤. "Son las 22 y sigo en la calle recorriendo casas y comercios para que me den una ayuda", revel贸. "Vamos a seguir cocinando hasta que se reinicien las clases, porque soy pobre y s茅 lo que es pasar hambre y pienso que juntando entre todos podemos ayudar al otro", agreg贸 Mar铆a Rosa.

"Ellos hicieron mucho por la comunidad y esto es una forma de recordarlos", sostuvo luego en relaci贸n a Sandra y Rub茅n.

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