El aberrante calvario que padece una jubilada que vive entre su propia materia fecal聽聽

El PAMI le cort贸 el suministro de bolsas de colostom铆a a una abuela de 82 a帽os que sufri贸 una perforaci贸n intestinal en 2017. En consecuencia, la anciana debe improvisar un envoltorio casero, y聽muy precario, que termina ensuciando todo su cuerpo a diario. El tremendo suceso ocurre en Rosario, Santa Fe.

Una jubilada rosarina de 82 a帽os, que tuvo una perforaci贸n intestinal en 2017,聽debe colocarse bolsas de residuos en el orificio que le hicieron en el abdomen para defecar porque PAMI le cort贸 el suministro de las especiales de colostom铆a.聽"Las normales no est谩n adaptadas para eso: se caen, explotan, la ensucian toda y no atajan el olor desagradable. La situaci贸n es denigrante y no nos dan ning煤n tipo de respuesta", denunci贸 la hija de la mujer, quien est谩 luchando desde noviembre del a帽o pasado聽para recuperar el insumo que le corresponde.

"Mi mam谩, Gladys, tuvo una perforaci贸n intestinal en 2017 y a diario utiliza bolsas de colostom铆a que van adheridas al orificio que qued贸 en su abdomen. El insumo debe ir pegado a su intestino y ella defeca por ah铆, no hay otra forma. En noviembre de 2019, PAMI cort贸 los suministros y, pese a nuestros m煤ltiples reclamos e insistencias, todav铆a no nos dan ninguna respuesta favorable. Por lo tanto, debemos usar bolsas de residuos comunes que pegamos a su piel con cinta聽adhesiva", denunci贸 en di谩logo con Cr贸nica Roxana, la hija de la mujer afectada, quien vive junto a su madre en la ciudad de Rosario, Santa Fe.聽

Continu贸: "Le coloco bolsitas que no est谩n adaptadas para lo que necesita聽y les pongo cinta adhesiva. Sin embargo, eso produce irritaci贸n en su piel y, a veces, los envoltorios se caen por el peso de la materia fecal y mi madre termina completamente sucia. Adem谩s, las que usamos no retienen el olor como s铆 lo hacen las especiales y el aroma que se genera, sumando la temporada de altas temperaturas, es muy desagradable".聽

Seg煤n relat贸, la caja de 30 bolsas cuesta unos 8 mil pesos y cada paciente necesita, por lo menos, 3 cajas por mes. Por lo tanto, Roxana, quien trabaja por hora y tiene una hija, manifest贸 que le resulta imposible comprar 茅stos insumos. Agreg贸 que est谩 reclamando desde noviembre de 2019 en la delegaci贸n de PAMI, situada en las calles San Lorenzo y Maip煤, y todav铆a no obtiene respuestas.聽

"Me present茅 en noviembre de 2019 a la farmacia y me dijeron que PAMI hab铆a cortado el suministro de mi mam谩. Por lo tanto, me dirig铆 a la delegaci贸n a consultar. Cuando llegu茅, los empleados comenzaron a darme mil vueltas: me mandaron al correo sin ning煤n sentido y fui, cuando volv铆 me mandaron a conseguir la receta de un cirujano, cuando lo consegu铆聽me dijeron que regrese despu茅s de las fiestas", dijo la mujer, envuelta en bronca y angustia.
"Esper茅 porque no me quedaba otra. Volv铆 despu茅s de las fiestas y no hab铆a nadie para atenderme. Cuando lograba que alguien me prestara atenci贸n, me dec铆an que iban a averig眉ar y me avisaban pero, como era de esperarse, jam谩s obtuve respuesta. La 煤ltima vez que fui, me dijeron que depend铆a de Buenos Aires, que ellos no pod铆an hacer nada.Te miran y te hacen sentir que te est谩n haciendo un favor, no entienden que estamos ah铆 porque aportamos toda la vida", agreg贸.
"Te miran y te hacen sentir que te est谩n haciendo un favor, no entienden que estamos ah铆 porque aportamos toda la vida"
Luego, relat贸 que, casi sin esperanza, llam贸 al n煤mero de atenci贸n de PAMI y le dijeron que llame a otro horario. Luego, le pidieron que se comunicara con la provincia de Buenos Aires. "Llam谩s y no te atienden, te ponen una maquinita. Mand茅 un mail explic谩ndoles toda mi situaci贸n pero tampoco me responden. Estoy desesperada, los abuelos est谩n desamparados. No es solo mi mam谩 la que est谩 en esta situaci贸n, son muchos", reclam贸.


Al concluir, cont贸 que su madre y su familia est谩n pasando por un momento de sus vidas lleno de angustia a causa de las faltas de atenci贸n y de respuestas por parte del instituto nacional para jubilados y pensionados y manifest贸: "Me pone mal verla as铆, no es justo que viva de esta forma sus 煤ltimos a帽os. Ella entiende perfectamente lo que pasa y trata de enfrentar la realidad. Sin embargo, cuando la bolsa se cae y la ensucia, no es para nada agradable, su camino se hace muy dif铆cil. Es vivir entre la mierda todo el tiempo dependiendo que la bolsa no se despegue ni reviente. Es denigrante".

Gladys, una abuela de 88 a帽os que recibe la jubilaci贸n m铆nima.
Esta nota habla de: