El calvario de una madre maltratada por sus hijas

Una septuagenaria de Villa Lynchdenunci贸 a sus dos descendientes por聽violencia f铆sica y聽verbal. La anciana asegur贸 que los maltratos comenzaron cuando enviud贸.

Por Mat铆as聽Resano聽
mresano@cronica.com.ar聽

"No me puedo olvidar todo lo que hicieron”, reflej贸, con profundas tristeza y desolaci贸n, Osvaldina, en referencia a los maltratos que recibe diariamente por parte de sus dos hijas. Un padecimiento que se extiende desde que la anciana enviud贸 y por el cual realiz贸 sucesivas denuncias por violencia f铆sica y verbal, e incluso por la sustracci贸n de la documentaci贸n de su vivienda, de la que sospecha es objeto de codicia.

La abuela detall贸 que “en principio tuve un problema muy grande cuando mi yerno me quiso pegar. Por eso me fui de mi casa, a lo de un sobrino durante seis meses"

“Cuando mi marido se muri贸 empez贸 mi calvario”, reconoci贸 a Cr贸nica聽Osvaldina Figueredo, de 70 a帽os, quien reside en Villa Albertina, en el partido de Lomas de Zamora. La odisea que ella revel贸 se desencaden贸 hace cuatro a帽os, puesto que al poco tiempo de la partida de su esposo se sucedieron las agresiones f铆sicas y verbales, pero principalmente las muestras de desamparo, y una falta de cari帽o de hijas a madre que Osvaldina requer铆a.

En este sentido, la abuela detall贸 que “en principio tuve un problema muy grande cuando mi yerno me quiso pegar. Por eso me fui de mi casa, a lo de un sobrino durante seis meses”. Sin embargo, durante su alejamiento, sus hijas, de 44 y 33 a帽os, “me hicieron una denuncia, en la que ellas asentaban que yo no estaba en mis facultades mentales, para sacarme la casa. Entonces me hicieron las pericias psicol贸gicas y psiqui谩tricas, que confirmaron que no presentaba ning煤n trastorno mental. Finalmente el Juzgado de Familia de Lomas de Zamora fall贸 a mi favor”.

No obstante, su amor de mam谩 no cambi贸 ni se moder贸, continu贸 siendo el mismo y hasta se agrand贸, porque, a pesar de dicha acusaci贸n y de los maltratos, ella se acerc贸 nuevamente a sus hijas. Al respecto, Figueredo asegur贸 que “yo me sent铆a sola, entonces decid铆 acercarme a mi hija m谩s grande. En ese momento aparece la menor, que llora y me pide perd贸n, y de volver a casa porque no ten铆a plata”.

La madre accedi贸 y “el primer mes estaba todo bien, pero el segundo cambi贸 completamente. Me ignoraba, y un d铆a mi yerno me empez贸 a insultar, diciendo que 茅l era el hombre de la casa. Llam茅 a la polic铆a y 茅l jam谩s volvi贸 a mi casa. A los pocos meses, ella se fue con 茅l”, relat贸 la anciana.

En ese lapso de intentar restablecer lazos y relaciones, esperanzada por empezar de nuevo el v铆nculo con ellas, Osvaldina asumi贸 pr茅stamos de sumas cuantiosas para financiar los compromisos econ贸micos de sus hijas. Sin embargo, tras aquella discusi贸n con el esposo de una de las mujeres, quien la atac贸 verbalmente, volvieron a agudizarse los maltratos.

En referencia a ello, la damnificada remarc贸 que “me sacaron mis pertenencias, me cortaron las fotos con mi marido, destrozaron recuerdos y lo m谩s grave de todo es que se llevaron los papeles de la casa”. Por esta raz贸n, radic贸 la denuncia en la Comisar铆a de la Mujer de Temperley, requiriendo la devoluci贸n de la documentaci贸n, dado que sospecha que “me quieren sacar la casa, por eso no me regresan lo que me sacaron. Tienen el coraz贸n de piedra, no las entiendo. Lo 煤nico que pido son los papeles de mi vivienda”, y con ese af谩n ruega a las autoridades judiciales intervinientes que al menos le permitan recuperar los t铆tulos de su propiedad, sabiendo que jam谩s le devolver谩n el afecto de sus hijas, que ella tanto anhela.

Esta nota habla de: